¡Biba la banda!

¡Biba la banda!

Anoche se escogió la canción que representará este año a España en el festival de Eurovisión, y, al igual que el año pasado, el cantante se eligió entre los últimos concursantes de Operación Triunfo.

Como soy bastante fan del tema, ayer me tragué entero el programa y hoy trataré de comentarlo desde la objetividad propia de alguien que no ha seguido el concurso. Bueno, miento, de la edición de 2018 vi un trozo del programa 0 donde flipé con la voz de Famous (quien a la postre se llevaría el gato al agua) y una actuación de otra chica llamada Alba (quien curiosamente quedó segunda en el concurso). También conocía de oídas a una tal María pero no por cómo cantaba sino por su polémica con la “mariconez” (manda huevos acusar de homófobos a Mecano) y con el novio impresentable que salió hasta en el telediario.

Así que medio virgen, y sin conocer previamente ninguna de las canciones, os contaré mi parecer de cada una de las propuestas que se presentaron.

Canción nº 1: Todo bien

Canta: Marilia

Dirige la orquesta: Ah no, esto ya no….

A mí esta canción me gustó mucho, pero la falta de voz de la chica lastró un poco el tema. La chica lo intentaba, en la parte alta de la canción lo daba todo, pero en las partes bajas (las estrofas) yo la perdía totalmente. Le puso un punto sexy que estaba muy bien, pero en general me dio la sensación de ser un quiero y no puedo.

Canción nº 2:  Hoy soñaré

Canta: Sabela

Canción peñazo donde las haya. Con una letra supersimple y repetitiva a más no poder. Encima no sé si fue cosa mía o qué, pero me dio la impresión de que desafinaba y todo. Mención aparte los compositores de la canción. Una especie de dúo dinámico vestidos por su peor enemigo. Un completo, vamos.

Canción nº 3: No puedo más

Canta: Famous

A mí este chico me gusta mucho cómo canta por su voz sobre todo. Tiene presencia en el escenario y encima los coros en plan Gospel (tengo debilidad) le ayudaban mucho. No sé si era su estilo ni el estilo de Eurovisión, pero la canción me pareció buena.

Canción nº 4:  La Clave

Canta: Natalia

Copia total en vestuario, coreografía, música y letra de Rosalía. De hecho incluso los coros cantaban algo parecido al “Tra Tra” de “Malamente”. Ella me gustó cómo cantó, eso sí, pero solo por el plagio no merecía mucho más.

Canción nº 5:  Qué quieres que haga.

Canta: Julia

Otra canción moñas. Muy apropiada para Vanessa Martín, a quien no soporto.  El estilismo en verde tampoco lo entendí. Un rollo Hiedra venenosa que no venía a cuento. Buena voz, pero sosa a más no poder.

Canción nº 6: La Venda

Canta: Miki

Canción de charanga, de verbena, de salir de fiesta en verano y con un cubata darlo todo en la pista con los colegas. El compositor es el que hizo el hit de “Mari Carmen” que, por lo menos por aquí, lo petó en las noches de Fallas de hace unos años. Fiesta total, vamos. El cantante, más que cantar, berrea, pero eso es otra historia.

Canción nº 7: Hoy vuelvo a reír otra vez

Canta: Noelia

La mejor voz de todas las que oí ayer. Con una canción de subidas y bajadas para lucirse. Le pones un ventilador en la cara y la última estrofa la subes medio tono y ya tienes una canción típica de diva eurovisiva…de todos los años.  Aún así, canción bonita.

Canción nº 8: Se te nota

Cantar: Carlos Right

Guapete, el chico canta bien además. La canción estaba bien pero sonaba a ya oída. Es la que más se notaba quién la había compuesto (Morat en este caso). Demasiada letra, eso sí. No comprendí para qué llevaba él una guitarra si casi no la tocó.

Canción nº 9: Nadie se salva

Canta: Natalia y Miki

No entiendo por qué estos dos cantaron a dúo si no pegaban absolutamente nada. Ni en voces ni en vestuario. Ella además bailaba y él…hacía lo que podía. Un despropósito de dúo en la que él penalizaba más que aportaba. La canción, sin embargo, no era mala.

Canción nº 10: Muérdeme

Canta: María

La canción me pareció buena, aunque me recordó muchísimo a la de Eleni Foureira del año pasado (quien actuó además en la gala vestida con bolsas de basura). Sin embargo, yo no sé si es que a la chica no le gustaba su propuesta o qué, pero la noté con una desgana total durante la actuación. Como que la cantaba porque tenía que cantarla y así, pues no. Chica, para eso te quedas en tu casa y ya está.

Al final ganó “La Venda”, la número 6, cantada por Miki.

¿Fue la mejor? Pues tengo claro que no, y el chico, lo siento mucho, pero ni canta ni baila bien. Eso sí, se nota que su canción le encanta y la disfruta y eso puede darle puntos. Además, si la canción la arreglan un poco, y potencian toda la parte de la charanga, puede quedar bastante divertida.

Total, ganar no ganaremos (o sí, que nunca se sabe) pero al menos espero que el próximo 18 de mayo, en Tel-Aviv (Israel) toda Europa se divierta con nuestra propuesta.

Los comentarios, aquí debajo o en mi mail: gayalguien@hotmail.com

Del revés

Del revés

Pues a lo tonto han pasado ya dos años desde que recuperé (muy a mi pesar) mi soltería.

Echando la vista atrás, aunque lo peor ya pasó durante los primeros meses, he de reconocer que después de este tiempo, me ha quedado un poso de amargura del que me es difícil deshacerme. Y esa amargura, en cierta forma se ha plasmado también en los posts.

Son bastantes personas las que me han hecho llegar que este blog ya no es lo que era, cosa bastante normal puesto que, como yo mismo respondo, yo tampoco soy el que era.

A nivel sentimental, mi corazón está bastante cerrado y así pienso yo que seguirá durante bastante tiempo (y digo bastante tiempo porque decir “para los restos” igual queda un poco radical). No sé si realmente es miedo a que me vuelvan a hacer daño o que soy muy consciente de que hay trenes que únicamente pasan una vez en la vida. Eso yo lo tengo bastante claro y no hay nada (ni nadie) que pueda hacerme cambiar de opinión. Al menos a día de hoy.

A nivel sexual, pues no digo lo que está cerrado pero os podéis hacer una idea también. De hecho, actualmente ni entro a chats, ni tengo ya apps de folleteo, ni nada. Me borré ya hace unos meses y ahí sigo, desaparecido del mundo. Mis últimas experiencias, contadas por aquí ,no resultaron del todo satisfactorias, así que decidí cortar por lo sano.

Tengo un amigo que dice que estoy entrando voluntariamente en una vida monacal y que sarna con gusto no pica, pero que eso no puede ser sano. Yo le digo que mientras tenga porno a mano y mi mano derecha, poco más me hará falta, a lo que me suele contestar que ya puestos, y siguiendo mi trayectoria,  solicite ya la castración química…

A nivel laboral, en un principio, como ya conté por aquí, me volqué en el trabajo como si no hubiera un mañana. Hice más horas que horas, total para nada, puesto que esas cosas pocas veces se agradecen. Más bien al contrario puesto que por eso (y por otros motivos) se creó una rencilla estúpida entre compañeros desembocando en un mal rollo laboral que todavía continúa.

Por todo esto, digamos que mi carácter ha cambiado bastante y supongo que todo eso se refleja también en mi forma de escribir.

Soy una persona que no suele expresar sus preocupaciones y por eso me gusta de vez en cuando escribir por aquí y soltar todo lo que llevo dentro. Como he dicho alguna vez, me relaja mucho y me siento cómodo escribiendo. Sin embargo, esta vía de escape no es suficiente muchas veces, y llega un momento en el que el cuerpo te dice basta.

En mi caso este primer aviso me sucedió durante las pasadas Navidades. Ingresado en el hospital fueron muchas las cosas que se me pasaron por la cabeza, pero sobre todo, me dije a mí mismo que tenía que cambiar. Las cosas que a mí me pasan, ni son más ni menos que las del común de los mortales. Mi problema es cómo me las tomo yo.

Así que como propósito de año nuevo me he propuesto cambiar, porque la vida es sólo una y cuando se va, se va.

En teoría, cambiando de actitud, la vida te trae cosas buenas (o eso dicen), pero esas cosas no creo que sean así de fáciles, y siempre he pensado que era algo más de superchería que otras cosas. Sin embargo, leyendo sobre el tema, me he enterado de que la cosa tiene más de ciencia de lo que yo me pensaba puesto que según cómo te tomes las cosas se activan ciertas zonas del cerebro que de otro modo no lo harían.

Y para empezar a aplicarlo ahora mismo, he de reconocer que de algo malo siempre se puede sacar algo positivo, y esos días en el hospital, me hicieron ver que aparte de mi familia, tengo muchos amigos que se preocupan por mí más de lo que yo mismo me imaginaba.

A ver si esto lo puedo aplicar a mi día a día y a finales de 2019 os cuento cómo me ha ido.

Los comentarios, aquí debajo o en mi mail: gayalguien@hotmail.com