Lugares comunes

Lugares comunes

Siempre que os he hablado de mi época de ligoteo he hecho referencia a las zonas de ambiente de mi ciudad o al chat que normalmente usaba.

También os he hablado de las páginas web, así como posteriormente de las apps móviles.

Sin embargo, quería comentar algo que yo supongo que no sólo era/es exclusivo de mi ciudad, sino que estoy convencido de que también es algo bastante habitual en otras localidades (y me gustaría que en comentarios me lo confirmaseis).

Me estoy refiriendo a lugares que aunque no estaban destinados a ligar entre gays, nadie sabe porqué pero terminaron convirtiéndose en eso.

Ojo, no estoy hablando de sitios de cruising (de eso quiero hacer otro post un día de estos). Es decir, no hablo de sitios donde la gente fuese a follar (playas nudistas, meaderos de centros comerciales, aparcamientos…), sino sitios donde la gente sabía que había mucho gay y era por tanto fácil entablar conversación con otros en tu situación.

En concreto, en mi ciudad, durante aquellos años había dos sitios que me llamaron mucho la atención.

El primero de ellos era un local que servía tanto para darte de alta en productos de la compañía telefónica ONO (televisión, Internet y teléfono por cable -ahora absorbida por Vodafone-), como para ser usado como cibercafé.

Recuerdo que las primeras veces que oí hablar de esto fue en el chat de siempre. Me parecía curioso que hubiese bastante gente que en el general dijese que estaba chateando desde ONO. Y no me refiero a tres y cuatro, no, sino que eran muchísimos más. Encima era un local de dos plantas, y me acuerdo de conversaciones en plan: “estoy en el piso de arriba”…”yo también, macho”…”quien eres”…”el rubio que está al fondo”…”ah, ya te veo, me gustas…” y cosas así.

Yo no sé si lo que ocurrió es que se corrió la voz (tampoco es que fuera el único cibercafé de la ciudad, aunque sí de los más grandes), o qué, pero al final aquello se convirtió en una especie de ciber gay, donde estaba metida media ciudad.

De hecho recuerdo una tarde que me acerqué adrede por allí (tenía curiosidad) y es cierto que casi todos eran chicos los que chateaban en el local, e incluso sorprendía ver salir a parejitas juntas cada dos por tres.

Incluso había rumores de que en la zona de baños del local, aquello era como Sodoma y Gomorra (aunque esto ya creo que entraba en el terreno de la leyenda urbana).

Con los años el local cerró, como el resto de cibercafés que habían repartidos por la ciudad, con lo que los gays perdimos sobretodo un lugar de encuentro.

El otro sitio del que os quería hablar es un polideportivo municipal que tras una completa reforma (en su origen fue un matadero) se convirtió en uno de los más completos y grandes de mi ciudad: El polideportivo de Abastos.

Me enteré de que existía de igual forma, a través del chat. La gente empezó a preguntar si había alguien por Abastos para ir juntos al gimnasio o a la piscina, y cada vez más y más gente comenzó a hacer el mismo tipo de preguntas. Así hasta que al final pregunté a uno por privado y me comentó que realmente aquello era como un nuevo local gay de moda en la ciudad, y que incluso mucha gente, como él, iba adrede allí desde la otra punta de Valencia.

La cosa era tal, que incluso si yo comentaba por ejemplo que acudía regularmente a la piscina, la gente (incluso de pueblos de alrededor, que hasta ahí llegó la fama), me preguntaba si iba a la de Abastos y si decía que no, se extrañaban y me preguntaban incluso que porqué no…

(Igual porque no me pillaba cerca precisamente, pero por lo visto eso para algunos no era ningún inconveniente).

Recuerdo que esto lo hablé en la época con mi amigo Guillermo, y me confirmó todo lo que decían en el chat (él también acudía), y me comentaba que la gente en lo vestuarios ligaba enseguida, que no se cortaban ni un pelo, y que incluso había oído rumores de orgías en las duchas (supongo que también eran leyendas…).

A día de hoy, este polideportivo sigue abierto y por lo que sé sigue siendo el principal hervidero gay de toda Valencia, al margen de la zona de ambiente.

Sí que es cierto que por lo visto tiene actualmente una nueva distribución de vestuarios, más abiertos, y de duchas, sin puertas y totalmente diáfanas, aunque dudo mucho que eso se deba a las supuestas orgías mencionadas, ya que en el resto de polideportivos municipales se han hecho el mismo tipo de reformas (y en el mío jamás he oído que la gente haga otra cosa que ducharse…).

Pues nada, yo como siento curiosidad, os lo pregunto: ¿en otras ciudades existían, o existen, sitios similares a los que he contado?

Los comentarios, aquí debajo o en mi mail: gayalguien@hotmail.com.

Catfish

Catfish

Tal y como describían en la serie documental de la MTV y la película del mismo nombre (“Catfish: mentiras en la red” -2010-) hoy quería hablaros de la gente que miente descaradamente por Internet. Bueno, de la gente mentirosa y también de experiencias fallidas con gente conocida en chats o similares.

Del primer grupo, de gente que no dice la verdad o la maquilla a su gusto, conocí algunos casos. Generalmente, la mayoría de veces que pillaba a la gente en mentiras era en casos relacionados con su edad.

Recuerdo que muchos, al llegar a determinados años era como que se estancaban y por miedo a cambiar de década, se quedaban o bien en los 29 o bien en los 39 (o cualquier otra edad acabada en 9).

¿Qué pasaba con eso? pues que luego, cuando quedabas, te decían: “Bueno, es que en realidad, aparento menos” y tú pensabas, sí, bueno, pero no tanto, macho. Que yo recuerdo que di con uno que se había quitado ¡¡11 años!!, y a poco que hablé con él me di cuenta de que mentía (aparte de que era evidente que era mucho mayor que yo).

Y yo sobre esto es algo en lo que siempre he pensado: ¿No es mejor decir tu edad verdadera? Que tampoco sabes si al que está al otro lado le molaban más maduritos que jovencitos, ¿no? Entonces ¿para qué mentir? Pero vamos eso de quitarse años, lo hacían mucho (supongo que la gente lo seguirá haciendo).

Luego también había gente que te pasaba fotos antiguas, de igual menos tiempo, pero donde tenían por ejemplo como 10 o 15 kilos menos, y tu llegabas allí y te decían:“es que no me he hecho aun fotos recientes”. Que tu pensabas, vaya, qué casualidad, ¿no? Porque si has tenido que renovar el vestuario por los kilos de más, también podrías renovar las imágenes que enseñas, ¿verdad? Porque había casos que incluso costaba reconocer a la persona con la que quedabas.

Por otro lado, también estaban los que en el chat parecían una cosa y luego eran otra distinta. No me refiero la gente con la que quedabas para follar, sino aquellos que igual quedabas para tomar un café porque sentías que habías congeniado hablando por Internet, y luego, quedabas en persona y donde dije digo digo Diego, porque realmente muchas veces daba la impresión de haber hablado con otra persona.

¿A vosotros no os pasaba? Porque yo recuerdo haber hablado con gente con la que parecía que era tu alma gemela y luego al conocerle, no había conversación ninguna y era la persona mas distinta a ti que te podías echar a la cara.

Casos distintos eran cuando llegabas y aunque en foto te gustaban, luego en persona físicamente nada de nada.

Recuerdo uno con el que quedé y nada más verlo, me tuve que hacer el tonto por las pintas que me llevaba. En la foto me había parecido un chico normal y cuando nos encontramos, el chaval iba vestido que parecía sacado del circo, con unos pantalones megaajustados, sombrero y una chaqueta con remaches dorados, que era de todo menos discreto.

Me acuerdo que aunque solo nos tomamos un café, la vergüenza que pasé no se me olvidará en la vida porque la gente no dejaba de mirarle, y encima hablaba a grito pelado y con movimientos superamanerados, lo que me resultó todavía más incómodo. Tanto, que acabé mandado un mensaje a un amigo para que me llamase y con una excusa poder largarme (y muy bien debí actuar porque aún quiso quedar conmigo otro día, aunque ya le tuve que decir la famosa frase de “no eres mi tipo”).

Pero no os creáis que era sólo yo quien rechazaba a más de uno, ¿eh? que a mí también me dieron alguna calabaza que otra, como a todos, supongo. Y eso que más o menos me aseguraba gustar antes de quedar con alguno, pero aún así… y yo en esas quedadas me acostumbré a oír de todo:

“Te imaginaba más alto” “Te imaginaba más cachas” “Te imaginaba más guapo” …que muchas veces parecía que había ido a un casting mas que a una cita.

De estos casos que cuento, el peor fue uno que se creía el mas guapo del universo  y aunque me dijo nada más verme que realmente no era lo que él buscaba (ya me lo podía haber dicho por Internet, que me desplacé a su pueblo adrede), aun así tuvimos un rato de conversación, durante la cual me pareció el tío más superficial del mundo (con lo que no me molestó que no le gustase).

Por poner un ejemplo, me dijo que con su exnovio lo había tenido que dejar no hacía mucho porque se había quedado”fofo” y eso él no podía soportarlo (un novio con el que estaba saliendo más de un año, y se ve que no soportaba que hubiese dejado el gimnasio, ya ves tú, eso era amor…)

¿Y por qué os estoy contando hoy todo esto? pues porque he estado releyendo mi blog y me he dado cuenta de que parece que yo era entrar en Internet y besar el santo, y que con todos los que quedaba acababa follando, y eso está bastante alejado de la realidad.

Así que he creído oportuno dejarlo claro antes de comentar más cosas sobre mí, que si estoy contando mi vida, quiero que sea lo más ajustada a la realidad posible, y así nadie se puede llevar a engaños, jeje.

Los comentarios, aquí debajo o en mi mail: gayalguien@hotmail.com