El piano

El piano

Anoche se celebró la final del festival de Eurovisión y otra vez lo de siempre: España mal, que acabó en el puesto 22.

A mí con la canción de España para el festival siempre me pasa lo mismo, mandemos lo que mandemos. Cuando la eligen pienso que, aunque me guste, no creo que vaya a hacer ningún buen papel en el concurso. Pero a medida que pasan los días y se acerca el festival empiezo a pensar que oye, que igual este año sí, que al menos quedar en la primera parte de la tabla… Luego empiezan las actuaciones, veo lo que hay y aún pienso “uy, que este año damos la campanada”. Encima los comentaristas empiezan con lo de que está muy bien posicionada, que el público está entregado, que patatín patatán. Total, que cuando llega el momento de votaciones mi hype ya es estratosférico, hasta que llega Portugal, veo que no nos da ni un solo punto y ya me hundo en la miseria…hasta el año siguiente.

Pero bueno, al margen de esto, que no por ser lo de todos los años duele menos, yo me lo pasé pipa viendo el festival.

En mi caso, como encima nos reunimos varios amigos para cenar y divertirnos comentando las actuaciones, pues todavía más.

Este año, sí que es verdad (o eso me pareció a mí) que había mucha balada. Bueno, había baladas o canciones reivindicativas, y al final se me hizo un poco pesado (porque no me gustan ese tipo de canciones que yo llamo estilo “Barbra Streisand”).

A mí me suelen gustar canciones más movidas y por eso era fan de las de Suiza, Malta, Noruega, Chipre o Grecia.  Pero como favoritas tenía principalmente a cuatro, combinando lentas y moviditas.

La de Francia, por ejemplo, me gustaba mucho…pero el directo no. A pesar de la imagen del cantante (era como la Pelopony), al chico le faltaba voz y le costaba bastante llegar a las notas altas, así que la descarté nada más verlo cantar.

Otra era la de Azerbaijan. Esta era una de mis top desde la primera vez que la oí y vi el video. El tío estaba bastante bien (luego me enteré de que era un aficionado al flamenco español) y la música era pegadiza. Sin embargo, su actuación no me pareció demasiado destacable. Así que muy a pesar, también la descarté.

La de Italia, me encantó también desde la primera vez que la oí. La presencia del cantante, Mahmood, también. El mensaje lo mismo, y cómo la defendió en el escenario también muy bien. Favorita total, vamos.

Y la de Holanda, que ya la había oído, me gustó mucho, pero nada más. Sin embargo, en la actuación de la segunda semifinal ya me encantó, más que nada porque a pesar de hacerlo solo al piano, sin una escenografía demasiado currada, la canción llegaba. Y eso que como he dicho antes las canciones lentas no me suelen gustar, pero esta sí.

Al final como ya sabéis fue esta última la que ganó, de lo que me alegré bastante.  También más que nada porque estuvo apunto de ganar una canción cantada por una señora de Macedonia (del norte) en la que para dar más pena o algo así colgaba fotos familiares de fondo, cosa que no acabé de entender muy bien. Si llega a ganar esa señora , me borro del festival para los restos.

Aparte de las canciones en concurso del festival lo que me gustó mucho fueron las actuaciones invitadas, durante el momento previo a las votaciones de los países.

Destacar el momentazo de Madonna, aunque no sé si para bien o para mal. A pesar de estar megarecauchutada, la verdad es que la mujer está hecha un asco. Encima se puso a cantar Like a prayer y madre mía, desafinaba y mucho. Por suerte le pusieron en la segunda canción el autotune y ya mejoró bastante, claro.  Por cierto que me gustó mucho esa canción, Future, de su nuevo disco.

Y otro momentazo fue el llamado switch song en el que Conchita Wurst cantó la canción ganadora de Mans Zelmerlow (Heroes), éste la de Eleni Foureira (Fuego), ésta la de ¡Verka Serduchka! (Dancing Lasha Tumbai) -de lo mejor de la noche- y Verka la de Netta del año pasado (Toy). De verdad que para mí fue la mejor actuación de todo el festival.

Para rematar, destacar la labor como presentadora de la modelo Bar Rafaeli y Gal Gadot (Wonder Woman) que aunque no pudo presentar también el festival (por motivos de agenda) si salió en un video promocional de turismo de Israel.

Pues lo dicho, a pesar del resultado de España, yo me lo pasé muy bien, y sigo pensando que a ver cuando EEUU se une también al concurso y pasamos ya de festival europeo de la canción a festival mundial, puesto que no habría mejor ocasión que ésta para unir al mundo a través de la música.

Os dejo el vídeo de la canción ganadora de Holanda, en la que por cierto al cantante se le ve el culete.

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Metrópolis

Metrópolis

Hay que ver lo que le gusta un musical a un gay. O por lo menos  a mí, que mira que me gustan…

De nano, yo creo que ya se me notaba demasiado mis preferencias, porque me tragaba “My Fair Lady” o “Sonrisas y Lágrimas” cada vez que las ponían en la tele. Con la excusa de que le gustaban a mi hermana, las veía con ella pero también las disfrutaba yo. Con la edad, intentando ocultar estos gustos (por motivos de parecer más machito, claro) intenté obviar este tipo de películas hasta que llegó “Moulin Rouge” y otra vez volví a alucinar.

En teatro, he ido a ver “El rey león”, “Jesucristo Superstar”, “Hoy no me puedo levantar” (dos veces) y “Grease”, y aún me quedan bastantes que quiero ver.

Aún así no todos los musicales me suelen gustar. Con “La La Land”, por ejemplo, me aburrí de principio a fin, y lo mismo me pasó con “El Gran Showman” y eso que su banda sonora es de las mejores que he oído en mucho tiempo.

Y es que generalmente si la banda sonora me gusta, me suele gustar también la película, porque lo que realmente me atrapa es la buena música unida al cine.

Por esa misma razón, fui hace poco a ver “Bohemian Rhapsody”, la de Queen, pues gustándome la música del mítico grupo, sabía que la película no me iba a defraudar. Y no lo hizo. Sí que es verdad que la película está algo “descafeinada” en muchos tramos. De hecho, la escena de la fiesta que se ve en la película por lo visto fue mucho más bizarra, llegando a haber camareros desnudos, enanos ofreciendo drogas de todo tipo a los invitados e incluso mamadas gratis en los baños. Escenas que en la película no salen por motivos obvios.  Pero lo dicho, quitando esto, la película se deja ver, la actuación del protagonista es una pasada y conoces cosas de Freddie Mercury que al menos yo no conocía.

Sí que conocía en cambio otra cosa de Freddie que no sale en la película y que quería comentar por aquí, y es que la primera canción firmada por él en solitario fue “Love kills” de la BSO de … Metrópolis.

Por si no lo sabíais, la historia de esta película es más que curiosa.

Estrenada en el año 1927, esta película del director Fritz Lang (obra cumbre del expresionismo alemán), sufrió casi desde su estreno múltiples recortes debido a su extensa duración de aproximadamente 3 horas. Para su estreno en EEUU, de hecho, ya se redujo el metraje a casi la mitad, dejándola en 115 minutos. Posteriormente, el film siguió sufriendo alteraciones hasta llegar a unos 90 minutos de duración con un montaje, además, que no tenía demasiado sentido. La llegada de la Segunda Guerra Mundial, con Hitler a la cabeza todavía fue peor, pues se quemaron los negativos originales, perdiendo para siempre la película tal y como fue rodada.

Y así estuvo durante casi 60 años hasta que un productor italiano, llamado Giorgio Moroder (compositor de cine, ganador de tres Oscar y origen de la música techno actual), se propuso restaurar la película y volver  a estrenarla con ciertos añadidos tales como imágenes coloreadas, efectos especiales y una nueva banda sonora (la original estaba perdida) con los mejores grupos de los 80.

Y es en esa banda sonora, con cantantes como Pat Benatar, Bonnie Tyler y Adam Ant, donde Freddie Mercury compuso una canción llamada “Love Kills”, que no por menos conocida es peor que otras del célebre cantante. Sí que es cierto que se llevó un Razzie por esta canción (antiOscar) que ya me gustaría a mí saber quien votó ese año porque se cubrió de gloria, la verdad.

Por cierto que la película reestrenada así provocó una fuerte polémica, si bien fue el germen para que filmotecas de todo el mundo se pusiesen manos a la obra y, gracias a media hora encontrada en Argentina, completar la película Metrópolis tal y como fue concebida por su autor, incluso con una banda sonora al efecto.

Yo esta versión, digamos, más ortodoxa no la he visto, pero sí la anterior que he comentado, la de Moroder, y he de decir que a mí personalmente me encantó. Los efectos especiales no chirrían demasiado, sino que la actualizan, la música es ochentera a tope, con sus sintetizadores incluidos, que no hacen sino realzar determinadas escenas, y el uso de los colores tampoco estropean lo que es el concepto de la película.

Esta versión la encontré por 4 euros en una tienda y como siempre había querido ver la peli (de hecho, C3PO de Star Wars, está basado en el robot femenino de la película) me la compré. Y flipé al verla. Encima el argumento es de esos que por muchos años que pasen no pierden actualidad (lucha de clases) y tiene momentos que son una joya cinematográfica. Por comentar un poco, os diré que está ambientada en el año 2026 donde los obreros viven en su propia ciudad bajo tierra y trabajan para que los de arriba, los de la ciudad de Metrópolis, puedan vivir cómodamente. Y así es hasta que el hijo del jefe de la ciudad se enamora de una muchacha por la que baja a las profundidades y comienza una revolución que lo cambiará todo….

Por cierto que volviendo otra vez a Freddie, fue gracias a esta colaboración con la película por lo que Queen pudo usar escenas de Metrópolis para el vídeo musical de otro de los éxitos de la banda, como fue Radio Ga Ga.

Os dejo por aquí el tráiler de esta versión de Metrópolis, por si os ha picado la curiosidad.

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¡Biba la banda!

¡Biba la banda!

Anoche se escogió la canción que representará este año a España en el festival de Eurovisión, y, al igual que el año pasado, el cantante se eligió entre los últimos concursantes de Operación Triunfo.

Como soy bastante fan del tema, ayer me tragué entero el programa y hoy trataré de comentarlo desde la objetividad propia de alguien que no ha seguido el concurso. Bueno, miento, de la edición de 2018 vi un trozo del programa 0 donde flipé con la voz de Famous (quien a la postre se llevaría el gato al agua) y una actuación de otra chica llamada Alba (quien curiosamente quedó segunda en el concurso). También conocía de oídas a una tal María pero no por cómo cantaba sino por su polémica con la “mariconez” (manda huevos acusar de homófobos a Mecano) y con el novio impresentable que salió hasta en el telediario.

Así que medio virgen, y sin conocer previamente ninguna de las canciones, os contaré mi parecer de cada una de las propuestas que se presentaron.

Canción nº 1: Todo bien

Canta: Marilia

Dirige la orquesta: Ah no, esto ya no….

A mí esta canción me gustó mucho, pero la falta de voz de la chica lastró un poco el tema. La chica lo intentaba, en la parte alta de la canción lo daba todo, pero en las partes bajas (las estrofas) yo la perdía totalmente. Le puso un punto sexy que estaba muy bien, pero en general me dio la sensación de ser un quiero y no puedo.

Canción nº 2:  Hoy soñaré

Canta: Sabela

Canción peñazo donde las haya. Con una letra supersimple y repetitiva a más no poder. Encima no sé si fue cosa mía o qué, pero me dio la impresión de que desafinaba y todo. Mención aparte los compositores de la canción. Una especie de dúo dinámico vestidos por su peor enemigo. Un completo, vamos.

Canción nº 3: No puedo más

Canta: Famous

A mí este chico me gusta mucho cómo canta por su voz sobre todo. Tiene presencia en el escenario y encima los coros en plan Gospel (tengo debilidad) le ayudaban mucho. No sé si era su estilo ni el estilo de Eurovisión, pero la canción me pareció buena.

Canción nº 4:  La Clave

Canta: Natalia

Copia total en vestuario, coreografía, música y letra de Rosalía. De hecho incluso los coros cantaban algo parecido al “Tra Tra” de “Malamente”. Ella me gustó cómo cantó, eso sí, pero solo por el plagio no merecía mucho más.

Canción nº 5:  Qué quieres que haga.

Canta: Julia

Otra canción moñas. Muy apropiada para Vanessa Martín, a quien no soporto.  El estilismo en verde tampoco lo entendí. Un rollo Hiedra venenosa que no venía a cuento. Buena voz, pero sosa a más no poder.

Canción nº 6: La Venda

Canta: Miki

Canción de charanga, de verbena, de salir de fiesta en verano y con un cubata darlo todo en la pista con los colegas. El compositor es el que hizo el hit de “Mari Carmen” que, por lo menos por aquí, lo petó en las noches de Fallas de hace unos años. Fiesta total, vamos. El cantante, más que cantar, berrea, pero eso es otra historia.

Canción nº 7: Hoy vuelvo a reír otra vez

Canta: Noelia

La mejor voz de todas las que oí ayer. Con una canción de subidas y bajadas para lucirse. Le pones un ventilador en la cara y la última estrofa la subes medio tono y ya tienes una canción típica de diva eurovisiva…de todos los años.  Aún así, canción bonita.

Canción nº 8: Se te nota

Cantar: Carlos Right

Guapete, el chico canta bien además. La canción estaba bien pero sonaba a ya oída. Es la que más se notaba quién la había compuesto (Morat en este caso). Demasiada letra, eso sí. No comprendí para qué llevaba él una guitarra si casi no la tocó.

Canción nº 9: Nadie se salva

Canta: Natalia y Miki

No entiendo por qué estos dos cantaron a dúo si no pegaban absolutamente nada. Ni en voces ni en vestuario. Ella además bailaba y él…hacía lo que podía. Un despropósito de dúo en la que él penalizaba más que aportaba. La canción, sin embargo, no era mala.

Canción nº 10: Muérdeme

Canta: María

La canción me pareció buena, aunque me recordó muchísimo a la de Eleni Foureira del año pasado (quien actuó además en la gala vestida con bolsas de basura). Sin embargo, yo no sé si es que a la chica no le gustaba su propuesta o qué, pero la noté con una desgana total durante la actuación. Como que la cantaba porque tenía que cantarla y así, pues no. Chica, para eso te quedas en tu casa y ya está.

Al final ganó “La Venda”, la número 6, cantada por Miki.

¿Fue la mejor? Pues tengo claro que no, y el chico, lo siento mucho, pero ni canta ni baila bien. Eso sí, se nota que su canción le encanta y la disfruta y eso puede darle puntos. Además, si la canción la arreglan un poco, y potencian toda la parte de la charanga, puede quedar bastante divertida.

Total, ganar no ganaremos (o sí, que nunca se sabe) pero al menos espero que el próximo 18 de mayo, en Tel-Aviv (Israel) toda Europa se divierta con nuestra propuesta.

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Lobezno

Lobezno

Como ya os he comentado alguna vez, una de mis aficiones favoritas es poner una canción en YouTube y que la propia página comience con la reproducción automática a recomendarte música similar.

Mientras hago eso en el ordenador, en segundo plano me pongo bien a contestar correos o trabajar con otros programas. El otro día, escuchando canciones de ese modo tuve que volver a YouTube porque la canción que estaba escuchando me gustaba mucho. Y me gustaba sobre todo por la voz del cantante.

La canción que sonaba era Dance to this interpretada por un chaval llamado Troye Sivan con la compañía de Ariana Grande, esta sí, supongo, más conocida por todos.

Me sorprendió mucho la música y el vídeo en sí,  ambientado en una especie de psiquiátrico y que no parece tener demasiado sentido, también  os lo digo. El cantante, muy jovencito, me pareció por sus movimientos supergay,  y bastante guapete además (como se nota que me estoy convirtiendo ya en un viejo verde…), así que me puse a averiguar un poco más sobre él.

Por lo visto, el chaval nació en Sudáfrica hace 23 años, aunque pronto se mudó a Australia que es donde vive en la actualidad. Comenzó colgando vídeos en YouTube (otro youtuber) hasta que un cazatalentos musical lo vio y le ofreció un contrato discográfico. Revisé sus canciones y aparte de tener muchas bastante pegadizas (Talk me down, Youth), me di cuenta de que había alguna más que ya había oído sin percatarme de que fuese suya. Es el caso de There for you cantada a dúo junto con Martin Garrix y que se oyó bastante el año pasado.

Si por eso fuera poco, también recientemente en una película de temática llamada “Love, Simon” (que aún no he visto) la canción principal de la Banda Sonora era suya, llamada Strawberries & Cigarettes.

Y hablando de temática, en el año 2013 , Troye decidió salir del armario en su propio canal de YouTube ante los miles de seguidores de su cuenta. Me dio por verlo y la verdad es que se le nota totalmente sincero y real. Incluso se le ve algo nervioso tratando de explicar como fue lo que sintió al contárselo a su mejor amiga y luego a su familia. Me gusto verlo y sentí  cierta envidia por los chavales de esta época que pueden entrar en Internet y tener una referencia de este estilo para sentirse identificados (en mi época adolescente no había nada parecido ni por asomo, más bien al contrario).

Por último deciros que Troye también se dedica profesionalmente a la actuación y si bien ahora mismo está en teatro, su papel más conocido hasta la fecha (por lo menos por aquí) es el que hizo en la película “Lobezno”, donde interpretaba al protagonista en versión juvenil al principio de la peli (ya decía yo que el chaval me sonaba…).

Os dejo por aquí el vídeo de la canción que comenté al principio y por el que me dio por escribir este post, a ver si os gusta.

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Europa Europa

Europa Europa

¿Un blog en el que un gay habla de Eurovisión? ¿Qué original, verdad? Pues sí, ya véis. Y es que me gustaría hablar de este Festival, pero intentando aportar otro punto de vista y así de paso acallar esos tópicos que llevo oyendo desde hace bastantes años.

Así que voy a intentar desmontarlos uno a uno, a ver si lo consigo.

Empecemos:

“Es un festival gay”: Esto puede ser cierto, pero con matices. Si nos remontamos al origen del festival, éste era un espectáculo bastante familiar, el típico programa que reunían a padres e hijos frente a la tele. Fue con la irrupción del llamado fenómeno “eurofan” cuando las cosas cambiaron y el espectador gay fue tomando posiciones hasta copar mayoritariamente el tipo actual de espectador del festival. ¿Eso qué provoca? pues que haya bastante gente heterosexual que vea el festival pero que no lo reconozca, o que al menos le dé cierto reparo admitirlo, por la connotación que lleva asociada.

(Lo que no sé es el motivo de que, en general, a los gays nos guste el Festival, si alguno se atreve a explicar una teoría al respecto, será bienvenida)

“Es un festival de frikis”: Pues mira, no. El año en que España envió a un cantante friki “Chikilicuatre” en 2008 (y aún así, anda que la canción no era pegadiza), sólo participó otro friki más que fue el Pavo Dustin representando a Irlanda, y que ni siquiera llegó a la final, por lo que no era cierto que todo el mundo enviaba a cantantes frikis, como parecía desprenderse de los comentarios que se oían/leían por ahí. Sí que es cierto que de vez en cuando alguien manda una actuación que no se basa en criterios musicales, sino que simplemente lo que se pretende es llamar la atención. Algo respetable pues es un espectáculo televisado, pero también es verdad que no suelen recibir demasiados apoyos de los demás países. Caso aparte es el de Finlandia en 2006 que ganó con el grupo de rock duro, Lordi, que llevaban una vestimenta que ni el señor de los anillos (actúan así habitualmente), pero con una canción que era bastante buena. O la mujer barbuda, Conchita Wurst en 2014, pero que también llevaba una muy buena canción, al estilo Bond.

 (Y de todos modos, recordemos a ABBA en su momento, con ese vestuario y sus colores imposibles, ¿podrían haber sido llamado con los criterios actuales frikis? pues posiblemente sí, pero la música es la que era, y anda que no llegaron lejos).

“Es un festival que cuesta mucho dinero”: Sí, y no. Participar en Eurovisión no es participar en el concurso y ya está. La UER es una asociación sin ánimo de lucro que representa a 73 radios y televisiones públicas de 56 países, y en la que cada uno abona una cuota determinada que lleva implícita su participación en el festival, así como el acceso a contenidos informativos y de deportes o el derecho a la emisión de determinados eventos internacionales, entre otros. Es decir, se paga por un pack completo, en el que se incluye, como un derecho más, la representación en Eurovisión.

(Este año, por ejemplo, Rumanía ha sido expulsada de la UER porque su televisión mantenía una deuda de 10 millones de euros. Por tanto, ya no sólo no participará en el festival de este sábado sino que se quedará sin la señal informativa que la UER ponía a su disposición desde hace años).

“Siempre ganan los mismos”. Refiriéndose, sobre todo, a los países de Europa del Este. Pues tampoco es real del todo, porque lo que ocurre realmente es que esto va pivotando, habitualmente entre países nórdicos, y ex-repúblicas soviéticas. Aunque siempre suelen haber excepciones (Grecia en 2005, Turquía en 2003…). ¿Y esto por qué pasa? pues más allá de intereses geopolíticos, los países próximos (y estos tienen muchos) suelen ser de gustos musicales similares, y si a eso unimos que muchas veces los cantantes hacen giras por las televisiones públicas “amigas”, es lógico que el día del festival reciban esos votos cercanos de más.

(Y vale que cabrea, pero anda que no nos entra a todos mala leche el año que Francia o Portugal no nos vota, ¿verdad?)

Pues hasta aquí los tópicos más habituales que se suelen decir del festival y que todos hemos oído alguna vez. Por eso me indigna muchas veces cuando después de haber oído esto comentarios, luego haces referencia a Secret Garden con su “Nocturne“, o más reciente, a Loreen con su “Euphoria” y aún hay gente que se sorprende al descubrir que fueron canciones de Eurovisión y que ganaron. Como si fuese algo tan raro.

Explicado todo esto, tengo que añadir otra cosa. Y es que no sé si me gusta más el festival en sí, o las galas de preselección que ha emitido TVE durante tantos años. Unas galas que oscilan entre la caspa más absoluta y el surrealismo extremo.

Un ejemplo fue en 2008, en el que la gala la presentó Raffaella Carrá, y donde se seleccionó la de Chikilicuatre, pero que nos dejó una actuación de La Casa Azul (el gran Guille Milkyway), que vale la pena echar un vistazo, al salirse totalmente de lo que solemos enviar cada año.

(La canción me encanta y me quedé con las ganas de verlo en Eurovisión. Una pena)

En 2009, con Alaska de presentadora (que llegó en coche de caballos a la gala) fue el año en que los Vivancos dejaron plantada a Melody a mitad de preselección (con polémica incluida). Al principio de la gala hacían como una selección de jurados o algo así.

Pues no os perdáis el momento de la espectacular entrada de uno de ellos (a partir del minuto 3 del vídeo):

(Pobre hombre, que vergüenza más grande debió de pasar. Sus minutos de gloria, echados por tierra, literalmente).

Y por último, otro momentazo televisivo, este sí recordado por todos, fue el de impresentable actuación en la gala de 2010 de John Cobra, con su magnífica educación y saber estar (antológico su “comedme la polla”).

Os dejo el vídeo aquí abajo

(Como para olvidarse de algo así, ¿verdad? Anda que no me reí yo aquella noche viéndolo).

Por cierto, la gala de este año fue bastante más insulsa que otras, y ganó en realidad la canción menos mala, pero oye, con los arreglos que le hicieron después, ha resultado una canción que al menos para mí tiene mejor pinta que otros años

Así que a ver si hay suerte este sábado con Barei y su “Say Yay“.

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