Limanakia

Limanakia

No hace mucho os hablé en este blog de “El desconocido del lago“, una película de intriga ambientada en una zona de cruising francesa.

Pues bien, hace poco di por casualidad con un cortometraje que parece que lo hubieran hecho con las escenas eliminadas de aquella película. Y digo eliminadas por lo explícitas que son para aparecer en una película mínimamente conercial.

Y es que este corto es una sucesión de imágenes de mamadas y folladas reales grabadas con lo que, parece ser (o eso simula en algunas escenas), una cámara oculta.

Las escenas se ven de una forma clara, sin filtros, aunque sí se difumina la cara de los participantes para preservar su intimidad.

Se supone, por tanto, que de actores profesionales nada, con lo que lo que se ve en el film es el fruto de calentones reales entre tíos amateurs.

Lo único que está editado es la contraposición de imágenes, pues se montan varias escenas a la vez, una al lado de la otra, para que así la zona tenga la apariencia de una gran orgía al aire libre.

El nombre de la película viene dado por la zona de playa donde está grabada. Limanakia es realmente una zona rocosa, de calas, situado en el sur de Atenas. En concreto en la zona de Leoforos Poseidón.

Yo, de Grecia, conocía Mikonos como el paraíso gay por excelencia (una especie de Ibiza griega) pero se ve que esta zona en concreto es también conocida por los amantes del cruising del mundo.

El autor de este cortometraje es un tal Antonio da Silva, y leyendo información sobre él no me queda claro si realmente es director de cine, o lo que pretende es realizar un estudio sociológico sobre el fenómeno del sexo gay alrededor del planeta.

Y es que desde el año 2011 hasta este año 2016 ha realizado ni más ni menos que 19 cortos, con una duración entre los cuatro el más corto y unos 36 minutos el más largo, con argumentos tan variados como el sexo en público, el sexo en pareja, el sexo intergeneracional o el sexo durante celebraciones de todo tipo.

Y con títulos tan sugerentes como “Daddies”, “Nude dudes”,”Cariocas” o “Brazil Carnival”, donde las escenas explícitas se intercalan desordenadamente con un estilo de grabación próximo al documental.

Según su página web, su director (portugués de nacimiento aunque londinense de adopción) no se considera asimismo «pornografo», aunque sí un artista que usa sus gustos personales y su interés por el cuerpo masculino para plasmar imágenes de sexo de una forma, al menos, distinta a lo visto hasta ahora.

Si veo alguna película más de este autor, ya la iré comentando por aquí. De momento, os dejo un enlace a su página web y al tráiler de este corto en concreto.

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Morbo

Morbo

Cerrada ya mi etapa por el ambiente y aparcada mi búsqueda de pareja (duradera), decidí que mi vida sexual iba a consistir a partir de entonces en disfrutar de mis morbos, filias o como queráis llamarlo.

En el fondo, en todas mis experiencias sexuales buscaba (algunas veces más claramente y otras de forma más inconsciente), ese “algo más” que nunca acababa de llegar.

Aunque eran muchas veces quedadas para sexo,  siempre buscaba tios con los que tuviese cierta afinidad (en estudios, edad, trabajo o similares) por si acaso se daba la posibilidad de que después del polvo pudiese iniciarse algún tipo de relación.

Pensé entonces que si tenía decidido estar soltero el resto de mi vida, no me iba a privar entonces de dar rienda suelta a mis “perversiones” por llamarlas de alguna forma, así que me puse manos a la obra.

Digamos que empecé en plan light para ir luego subiendo poco a poco.

Como ya conté en su día, cuando era adolescente, con amigos, medio en broma medio en serio, veíamos de vez en cuando pelis porno y alguno acababa sacándose la polla para acabar haciéndose un pajote delante de los demás.

Me rondaba en la cabeza repetir esa experiencia con un desconocido así que entré al chat y puse en el general tal cual lo que buscaba. Pronto me entraron varios privados hasta que me decanté por uno.

Por lo que me comentó era un tío hetero, casado, con críos pequeños, que tenía desde hace tiempo esa curiosidad de hacer algo así también. Me dejó muy claro que ni era hetero curioso, ni bi, ni quería probar a hacer nada conmigo. Incluso me dejó claro que no iba a haber ningún contacto físico entre ambos.

Acepté su lista de prohibiciones y me dirigí hacia su casa, que tampoco es que estuviese demasiado alejada de la mía (cosa que en un principio le asustó un poco).

Al llegar allí, me dio la mano (así que algo de contacto físico ya había), me ofreció un refresco, me hizo sentar en el sofá y me dijo que podía elegir el listado de películas que tenía.

Me sorprendió que para ser tan hetero, tuviera un listado de películas gays tan extenso, dividido además por temáticas. El tío se ve que dominaba el género, porque nos pusimos a hablar de actores y productoras, rompiendo así un poco el hielo inicial.

Elegimos finalmente una de brasileños que me encantan, sobre todo por el culete (soy muy de culos, ya sabéis) que suelen tener por regla general (y de lo que puedo dar fe).

Empezó la película y fue él el primero que se bajó los pantalones hasta los tobillos, enseñando una polla que aunque estaba medio morcillona, ya prometía lo suyo.

Me dijo que hiciese yo lo mismo, aunque yo me desnudé del todo para estar más cómodo (cosa que no le importó, quitándose él la camiseta a continuación).

Durante la película (que era muy buena, por cierto) yo estuve todo el rato mirando por el rabillo del ojo su pajote que era lo que más morbo me daba. Tampoco quería mirarle directamente porque siendo tan “hetero” mi intención no era cortarle el rollo, así que lo hice con disimulo, hasta que me percaté que él tampoco estaba mirando demasiado la película.

Empezamos entonces a mirarnos con descaro, tanto a los ojos como a la polla, escuchando los gemidos de los brasileños de fondo.

En un momento dado, diciéndome que le estaba dando mucho morbo ver lo excitado que estaba (soy bastante expresivo en esos momentos), me propuso que me acercara a él, así que acabé poniéndome a su lado.

Estar muslo con muslo con un tío con pinta de machote (que aparte me gustaba, era morenito, con algo de vello, y  con un físico agradable), hetero, con morbo, y con el que estás compartiendo el momento íntimo de cascártela,  para mí fue un auténtico gustazo, así que si seguía a ese ritmo iba a acabar pronto.

Yo intentaba aflojar la marcha, porque quería que la noche fuese algo más larga (o por lo menos que acabase la peli), pero notar cómo me estaba mirando el tío, me calentaba todavía más.

Por lo visto él tenía ya la misma excitación porque sin decir nada, cogió su brazo izquierdo y me lo puso alrededor del cuello (un gesto en plan colega) mientras con su mano derecha comenzó a acariciarme la pierna, ascendiendo desde la rodilla muy suavemente.

Finalmente llegó poco a poco hasta la ingle, y de ahí comenzó a acariciarme los huevos, momento en el que le dije que si seguía por ese camino me iba a hacer explotar de placer.

Sólo me dijo entonces que me incorporara, que me pusiera sobre él en el sofá y que me corriese sobre su cuerpo. Y eso hice, claro.

De normal ya he contado alguna vez por aquí que suelto bastante pero si el morbo o la situación lo hace “distinto” aquello es como un surtidor de gasolina. En este caso fue así y al acabar parecía que le habían echado un bote de nata líquida sobre el pecho.

El no tardó mucho en hacer lo mismo sobre sí, y por la cantidad que vi que soltaba, también le había calentado bastante todo aquello.

Después de limpiarnos un poco y quitar la película, que acabó unos minutos después, me dijo que entendiese que la discreción para él era súperimportante y todas esas cosas que suelen decir los hombres casados.

Le comenté que no tenía que preocuparse de nada, y que no iba a saludarle por la calle, si era eso lo que me pedía.

Antes de despedirse, me comentó que la semana siguiente tampoco estaba su mujer y que si yo quería podíamos hacer esto de vez en cuando.

Le agradecí su invitación pero no lo volví a hacer, al fin y al cabo se trataba de cumplir un morbo (o por lo menos de repetir experiencia de mi adolescencia) y se agolpaban ya otras ideas en mi cabeza para cumplir a corto plazo.

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El desconocido del lago

El desconocido del lago

Cuando hablé el otro día de mis primeras experiencias con las playas nudistas, se me olvidó comentar que no fue hasta ir a esos lugares cuando conocí lo que realmente era el “cruising”.

Para quien no lo sepa, el cruising es el término inglés que define la actividad de buscar sexo en lugares públicos, como parques, playas o descampados, principalmente referido a los varones homosexuales (Wikipedia dixit). En castellano, también se conoce como “cancaneo” pero como es una palabra que no me gusta demasiado, evitaré usarla en este post.

A ver, sí que conocía de oídas en qué consistía esa práctica sexual. Incluso sabía de zonas en mi ciudad donde se practicaba.

Así, en Valencia (y supongo que en el resto de ciudades de toda España y del mundo en general), siempre había oído hablar de los servicios de algunos centros comerciales y de los alrededores de la Estación de Autobuses.

O ya al aire libre, la zona del Río y los Jardines del Real (más conocidos como Viveros), donde siempre ha sido habitual a determinadas horas ver a muchos abueletes tocándose la polla cuando pasabas, señal inequívoca de que iban buscando “guerra”.

Pues bien, aunque sabía que existía, no fue hasta empezar a acudir a las playas nudistas cuando pude comprobar en qué consistía realmente.

Y es que digamos que si durante el día el público habitual suele ser de tomar el sol, bañarse y relajarse, cuando el sol empieza a caer, estas mismas playas se van llenando de otro tipo de público que va buscando “otra cosa” muy distinta.

Así, al pasar por determinadas zonas de la playa (generalmente las dunas, o el parking, o caminos algo más escondidos), puedes ver claramente a gente buscando a gente, cuando no practicando sexo abiertamente.

La primera vez que me di de bruces con esa realidad paralela, fue una tarde que estando en la playa no podía aguantarme ya de mear. Aunque sé que es una guarrada, antes que nada intenté hacer dentro del agua, pero después de casi veinte minutos a remojo tuve claro que mi vejiga en alta mar no iba a conseguir soltar ni una gota.

Así que ni corto ni perezoso me desplacé a la parte trasera de la playa, donde las dunas te separan del resto de los bañistas, dispuesto a vaciarle el agua al canario.

Mi sorpresa vino cuando al ponerme en posición de mear, vi como enseguida de detrás de unos matorrales empezaron a salir, como si fueran setas, muchos tíos con ganas de polla.

Lo que más me sorprendió fue la edad de todos ellos. Por lo que yo he visto la mayoría de gente que hace cruising son de mediana edad para arriba (con independencia de la playa adonde vayas). Mucho hombre cincuentón. Muchos con pinta de casados que tienen en estos lugares un sitio digamos “discreto” donde desahogarse y si te he visto no me acuerdo.

Viendo que con “público” tampoco iba a conseguir mear, me desplacé unos metros hasta una zona algo menos concurrida pero volvió a pasar tres cuartos de lo mismo. Al minuto varios hombres se acercaban hacia a mí magreándose la polla y los huevos como si estuviesen enseñando su mercancía.

Y es que otra cosa que siempre me ha sorprendido es que un chaval joven, con ganas, se puede hartar de comer pollas ahí mismo, pues la gente que suele hacer cruising se pirra por los chavales mucho más jóvenes que ellos.

(De hecho, incluso, últimamente es bastante habitual que chaperos jóvenes -muchos, rumanos- se paseen por esas zonas y a la mínima pidan cierta cantidad antes de empezar a hacer nada. No tengo muy claro si realmente la gente está dispuesta a pagar, pero viendo que cada año aumenta la oferta, supongo que la respuesta es afirmativa).

Al final, evidentemente, no pude mear, pero me sirvió para conocer lo que se cuece en esa parte un tanto apartada de la playa.

Esa primera vez, recuerdo además que cuando cogí el camino de vuelta hacia el coche, al pasar por los caminos, sí que llegué a ver a gente masturbándose mutuamente, o haciéndose alguna mamada, y al pasar y ver “carne fresca” como incluso incitaban para que me uniese a la fiesta que tenían montada.

Posteriormente, situaciones similares las he visto en otras playas en las que he estado (que ya iré contando), y con un tipo de público bastante similar en todas ellas.

Todo esto que cuento, está muy bien reflejado en una muy buena película llamada “El desconocido del lago” (trailer aquí).

La película, francesa, del año 2013, fue dirigida por Alain Guiraudie y protagonizada por
Pierre Deladonchamps, Christophe Paou y Patrick D’Assumçao.

Ganó el premio al mejor director en Cannes (sección Un Certain Regarde), y tuvo 8 nominaciones a los César, consiguiendo el de actor revelación.

El argumento principal es el de un asesinato cometido en una zona de cruising (un lago del Sur de Francia), pero sirve al director para mostrar todo lo que se cuece alrededor de ese mundo.

Para eso, el director se basa en escenas totalmente explícitas (mucho desnudo, mucho folleteo), pero sin dejar de lado el suspense que impregna toda la atmósfera.

Una atmósfera, por cierto, muy bien conseguida porque la película no tiene BSO (no suena nada de música durante todo el metraje) sino que todo se basa en sonidos propios de la naturaleza, consiguiendo que parece que estés viviéndolo como un personaje más de la propia película.

Por cierto, que si quereis vivirlo también en primera persona, pero por medio de la lectura, recomiendo el blog “Diario de cruising” en el que un madrileño llamado Marcos cuenta todas sus aventuras y desventuras de sus veranos en las playas del sur de Alicante

Unas playas en las que por lo visto hay mejor nivel que lo que yo he visto por las zonas que conozco, todo sea dicho. Suerte que tienen algunos, jeje.

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Infiltrados

Infiltrados

Como sabéis que el mundillo del porno es algo que me gusta desde siempre, que conozco a actores por su nombre y todo, y que me sé más o menos la vida de alguno (como ya comenté en los posts de La noche de los muertos vivientes y Volver a empezar), hoy quería hablaros de unos actores en el porno gay que lo más curioso de todo es que…no son gays.

El nombre técnico de esta gente son “gay por pay”, o lo que es lo mismo, que hacen de gays por pasta. Bueno, no es que hagan de gays, simplemente se follan a tíos ante las cámaras. Y es que por lo visto se paga mucho más a los actores en el porno gay que en el hetero (ahí son mejores pagadas las tías).

Generalmente estos actores-que han existido en el cine desde siempre- solían hacer de activos y para conseguir calentarse echaban mano de ciertos chavales cuya función era excitar al personal entre toma y toma -buena película sobre el tema es “The fluffer” (2001)-. Sin embargo, desde la llegada de la Viagra, con tomarse una pastillita la situación se solucionaba por sí sola, pudiendo grabar sus escenas durante varias horas con independencia de sus gustos sexuales.

Últimamente, la situación de estos actores ha ido cambiando y partiendo de la base de que “igual de maricona es el que da como el que toma”, muchos han optado por ser versátiles, cuando no totalmente pasivos (al fin y al cabo es poner el culo y poco más), con lo que su situación en el mercado se ha revalorizado mucho, cobrando mucho más por el morbo que saben que provoca ver a un hetero a cuatro patas.

Los actores más conocidos en ese gremio, son:

JohnnyRapid
Johnny Rapid

Este jovencito actor suele ser uno de los pasivos más cotizados. De los que son usados como una marioneta en sus películas (recuerdo una escena en la que se lo follan en una cárcel que es antológica).

Por eso me sorprendió tanto saber que estaba casado y con una hija. Saltó a la fama cuando su productora Men.com, ofreció a Justin Bieber una cantidad millonaria por rodar una escena junto a él.

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Peter North

Curioso caso el del actor Peter North, que empezó rodando escenas en películas gay con el nombre de Matt Ramsey.

A este actor lo empecé a ver en las primeras películas porno que vi en mi vida y me sorprendía por lo lechero que podía llegar a ser. Cuando me enteré de que había empezado en el mundillo como actor gay, no paré hasta que encontré esas primeras películas vintage.

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Pavel Novotny

Rubio actor checo nacido en Praga, ha trabajado tanto en películas gay, como bisexuales y heterosexuales.

Fue de los primeros en reconocer abiertamente su heterosexualidad aunque también dijo que sólo actuaría como activo en sus películas. Finalmente acabó recibiendo la oferta económica que le hizo cambiar de “postura” al respecto, comenzando a grabar bastantes títulos como pasivo.

zeb atlas
Zeb Atlas

A este hombre lo definiría como una mezcla entre Mario Casas y el muñeco de Michelín. Mide 1,90 y pesa 113 kg de puro músculo. Con éste me pasó lo mismo que con Peter North. Lo empecé viendo en películas hetero hasta que un día lo vi dándolo todo con un compañero de reparto en una película gay.

En este caso no queda del todo claro si realmente es gay for pay, o hetero for pay, porque parece que realmente es bastante abierto…

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Sebastian Young

Sebastian Young es, digamos, como el “malote” del grupo. Ha entrado y salido de la cárcel en innumerables ocasiones. Con un historial delictivo como para empapelar una pared entera, está casado y actúa en el porno gay para pagar a sus abogados y las distintas multas que le han ido cayendo durante estos años.

De los más reputados actores actuales, no tiene problemas en ser penetrado ante las cámaras.

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Rafa García

Por último, en el caso de España, tenemos también a actores de la talla (ejem, ejem) de Rafa (el hermano de Dinio, el que fue novio de Marujita Díaz…) que últimamente ha hecho también alguna cosilla en el porno gay (como activo -de momento-), aunque pienso que llamar actor a este hombre es denostar a todo un gremio.

(Eso sí, por tener, sí que tiene una buena herramienta de trabajo, no nos engañemos)

Una cosa más. Si os ha interesado el post, que sepáis que una  productora porno se sacó de la manga un reality sobre el tema en el año 2014, donde un grupo de actores heteros convivían en una mansión (al estilo Jersey/Geordie/Gandía Shore) mientras se preparaban (¿?) para sus rodajes en el mundo gay.

El reality se centra en las personas que viven este estilo de vida tabú y no convencional, la exploración de las relaciones dinámicas entre el propietario, los trabajadores y los actores del sitio web para adultos brokestraightboys

Con esta frase, que no tiene desperdicio, se promocionaban tanto en la emisión online, como por la televisión por cable donde emitían en EEUU.

Os dejo el trailer pinchando aquí.

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Volver a empezar

Volver a empezar

Como complemento al post que escribí hace unas semanas en el que hacía un repaso a los trágicos finales de algunos actores porno, hoy, y recogiendo la propuesta que me hizo un colega bloguero (un-angel -un cachondo-), os presento la otra cara de la misma moneda.

En este caso, son actores que un buen día decidieron poner punto final a sus carreras e iniciar otra profesión alejada de las cámaras y el folleteo.

Algunos que he encontrado, son los siguientes:

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Colton Ford

Colton Ford: Me sorprende de este actor que aunque pensaba que lo había visto en muchas películas, en realidad sólo trabajó en 10 filmes entre los años 2001 a 2004. Las canas le daban un toque bastante atractivo.

Se retiró del cine en 2004 y protagonizó su propia película documental “Naked Fame” (gracias, David), donde relataba su salida del cine porno para dedicarse al mundo de la música. Tiene tres álbumes en el mercado Tug of War (2008), Under The Covers (2009) y The Way I Am (2013).  En la actualidad tiene 53 años muy bien llevados.

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Blake Harper

Blake Harper: Pareja durante bastante tiempo de Colton Ford, con el que trabajó en algunas escenas. Bastante guapo, hacía tanto de activo como de pasivo. Tenía unas cicatrices en la mano bastante curiosas.

Al igual que su pareja por entonces, se retiró del cine en el año 2004, tal y como relata en el documental arriba mencionado. Con el tiempo regresó a Canadá (nació en Ontario) donde retomó su profesión de enfermero en un hospital privado. A día de hoy tiene 47 años.

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Tom Katt

Tom Katt: Culturista de pelo en pecho, empezó en el porno en el año 1992 haciendo películas heterosexuales. Luego pasó a bisexuales y finalmente películas gay. Versátil en el sentido amplio de la palabra.

Se retiró en el año 2006 para convertirse en pastor protestante al “sentir la llamada de Dios”. En la actualidad, ahí sigue. Ha estado casado con una mujer, aunque se divorciaron finalmente. Tiene 46 años.

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Jake Genesis

Jake Genesis: En el año 2012 entra en el porno y en apenas 8 meses se convierte en un pornstar con todas las letras. Tenía una mirada distraída (se le iba un poco un ojo), pero con muy buen cuerpo.

Se retiró en el año 2013 de la noche a la mañana. Cerró su página personal, su twitter y facebook y en su lugar puso una carta de despedida, sintiendo que lo que había hecho en los últimos meses no le llenaba en absoluto y aconsejando a los jóvenes que estudien antes de dedicarse a ese mundo. Fue policía, repito POLICÍA, desde el año 2010 a 2012 y por lo visto volvió al cuerpo (ufff).

Shawn-Loftis
Collin O’Neal

Collin O’Neal: Actor que aunque tuvo una carrera no muy larga, creo que me he visto todas sus películas. Prototipo de tío que me gusta: Versátil, con buen culete y guapo de cara (y con barbita).

Comenzó curiosamente en televisión como reportero amateur de la CNN, luego hizo porno y cuando acabó la carrera de Magisterio, comenzó a dar clases como profesor sustituto en un Instituto de Miami en el año 2010.  En el año 2011 se conoce su pasado porno y lo despiden. Gana el juicio y desde 2012 volvió a su labor como profesor. Tiene 40 años.

logan mcree
Logan McCree

Logan McCree: Ejemplo, para mi gusto, de que demasiados tatuajes en el cuerpo, estropean el conjunto. Muy atractivo en general, nunca acabé de disfrutar de sus películas pues no parecía estar desnudo (con tanto tattoo).

Caso curioso el de este chico. Mientras hacía porno, fue pareja de otro actor (Vinnie D’Angelo) durante 5 años. Antes, había sido DJ en Alemania y entrenador en el ejército. Tras la ruptura con su novio, duda de su sexualidad y conoce a una maquilladora con la que forma pareja y se aleja del porno en 2013. En la actualidad, es masajista, peluquero y artista. Se considera “sexual” a secas y actúa ya sólo esporádicamente, como un hobby más que otra cosa. Tiene 37 años y sigue tatuándose cada centímetro de su cuerpo.

Ni qué decir tiene que me ha costado más hacer este post que el de los “muertos vivientes”, y el motivo es porque no hay tantos casos de actores porno que den un giro tan radical a sus carreras.

Más habitual suele ser que cuando ya no se ven capacitados para actuar, se dediquen a dirigir o producir películas, ya que al fin y al cabo, si ya tienen un nombre, pueden seguir usándolo para promocionar sus proyectos.

Al menos el post me ha servido para darme cuenta de que tampoco soy tan gafe como creía, y es que estos actores, que también me gustaban mucho, por lo menos sé que siguen vivitos y coleando.

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Caída libre

Caída libre

Hace unos cuantos post, en concreto en el titulado Arma letal, otro bloguero amigo, Christian, (recomiendo que leáis su blog), me hizo un comentario hablándome de una película de temática gay llamada Caída libre (en alemán Freier Fall).

Hasta hace unos días no la pude ver y me gustaría hacer hoy una reseña de la misma, por si a alguno le puede interesar.

Dirigida por Stephan Lacant, está protagonizada por Hanno Coffler, en el papel de Marc, y por Max Riemelt, en el papel de Kay (por cierto que este último es también conocido por salir en la serie de los hermanos Wachowski, Sense 8, en el personaje de Wolfgang Bogdanow).

La película se centra en una relación entre Marc, casado, supuestamente hetero, y apunto de tener un hijo, y un compañero gay de formación/trabajo, que es Kay.

La historia en sí misma no es nada que no se haya visto ya en otras películas de este género. Me viene a la mente otra película (más bien telefilme) que emitieron hace años en las televisiones autonómicas y que se llamaba “Otra ciudad” que trataba de un tema parecido. O por ejemplo, otra película más conocida, “Krampack” que aunque variaba un poco el tema al ser jovencitos en el despertar sexual, la base del hilo argumental (que no el tono) era similar.

El hecho que la hace un poco diferente es que tanto Marc como Kay son policías. Y de antidisturbios además. Un entorno supermachorro, vamos.

Y si sabéis los que seguís este blog el morbo que me ha dado siempre el rollo policía (y uniformes en general) os podéis imaginar que la película me gustó bastante.

Realmente no es que salgan mucho vestidos de policía, más bien poco. Bueno, realmente nada, porque sólo salen con el uniforme de antidisturbios cuando están en la furgoneta y en las escenas que están en la Academia, que corren con camisetas que pone “polizei” y ya está.

Pero el hecho de estar ante una película en la que se supone que ambos protagonistas son policías, ya fue suficiente para estar toda la noche viéndola con la polla morcillona en mis pantalones (soy un enfermo, lo sé).

Y eso que los actores no enseñan casi nada. Salvo unas escenas de duchas comunitarias (que quedan bien en cualquier película), poco más.

Además la película en sí es bastante dramática. Sobre todo está centrada en  las comeduras de tarro mentales que sufre Marc continuamente, al no saber si mantener su relación de pareja o asumir que puede que no sea tan hetero como  pensaba.

Aparte de estos dos protagonistas, también sale bastante la mujer de Marc, Bettina (Katharina Schüttle) que hace el papel de la típica esposa, cornuda, que no parece enterarse de qué va la película hasta el final de la misma, y que cuando se entera, tiene una reacción como mínimo sorprendente (aunque conozco casos en la vida real bastante similares).

También aborda de pasada el tema de la homofobia en un entorno tan a priori hetero en el que se desarrolla  la película (Academia de policías) en el que a pesar del acoso y derribo que sufre Kay (con agresiones incluidas) el apoyo de sus compañeros muchas veces brilla por su ausencia.

De la película me gustaron sobre todo dos escenas. La primera, aquella en la que le “roban” un beso a Marc,  y la segunda la escena en la que ya se morrean en mitad del bosque con pajote (rápido) incluido (sólo se intuye), y la reacción posterior de Marc muy del estilo de arrepentimiento en plan  “queyosoymuymacho”, que logra recrear bastante bien la lucha interna en su cabeza.

La película fue estrenada en el Festival de Cine de Berlín, de 2003, y no me consta que se llevase ningún premio ni nada (tampoco la película se prestaba a mucho más).

Una última cosa, si la vais a ver, no la confundáis con otra película supercutre llamada también “Caída libre” y protagonizada por Malcolm McDowell en horas muy bajas. Yo me equivoqué y a mitad película me di cuenta de que ni salían policías gays ni nada, pero ya la terminé de ver, perdiendo tontamente 90 minutos de mi vida. Así que mejor la buscáis en alemán y con subtítulos que es como la vi yo.

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El discurso del Rey

El discurso del Rey

¿Vosotros cuando véis una película porno no pensáis en qué pensará la familia del actor? ¿No? Pues yo sí, soy así de raro.

Igual es porque las películas llega un momento en que aburren y mi cabeza se va por los cerros de Úbeda, pero es algo en lo que siempre he pensado. Sobre todo con los actores más jóvenes, que se nota que están empezando. Así me vienen pensamientos en plan ¿Sus padres sabrán a lo que se dedica? ¿Tendrá hermanos pequeños? ¿Cómo se mete alguien en ese mundo?

Pues hay una estrella del cine porno gay que siempre que le hacen una entrevista, habla de estas cosas y mucho más.

Él es Allen King, bilbaíno de 24 años,  y que desde el año 2013 se dedica al porno gay. Y no parece irle mal porque como su propio nombre artístico presagiaba, en poco tiempo se ha coronado como el Rey de este tipo de cine, conquistando premios de todo tipo.

El chico entró en este mundillo por casualidad, mientras trabajaba en un bar de Chueca, en Madrid. Un buen día fueron a grabar una escena allí mismo, y le cogieron a él para participar. Por lo visto gustó bastante y desde entonces no dejaron de llamarle de otras productoras (entrevista en los40.com). Actualmente trabaja en exclusiva para Cocky Boys.

(A mí el chaval, aunque es guapete de cara, no me pone demasiado. Tal vez porque no me suelen atraer chavales tan jóvenes. Puestos a haber diferencia de edad, casi la prefiero por arriba que por abajo, pero es cuestión de gustos).

Bien, pues como os decía, este joven actor es de los pocos que habla de temas personales cuando es entrevistado, y suelta perlas como “mis padres apoyan que sea actor porno gay” ; “mis padres son jóvenes, muy liberales y lo entendieron” o “ellos quieren que yo sea feliz, y si me ven contento, ellos me apoyan” (entrevista en sentidog)

Yo cuando leí estas declaraciones, enseguida pensé que claro, que qué iba a decir el chico sobre ese tema… pero dudé que fuera verdad lo que decía, sinceramente.

Tiempo después, no sé si en su Twitter, Instagram, Facebook o alguna otra red social, sí que ví por casualidad una foto colgada del chico con su madre, con su hermana, y con mucha más familia, con lo que entonces me di cuenta de que eran ciertas sus declaraciones y que estaba claro que su familia estaba bien orgullosa del chaval.

Incluso ya posteriormente en otras entrevistas comentaba que su madre incluso había visto escenas suyas, y que hablaba de ellas con las amigas y todo.

Y claro a mí estas cosas ya me dan que pensar: Me imagino a su madre, por ejemplo cuando le pregunten por el barrio acerca de su hijo, qué dirá: “Pues ayer se comió una polla descomunal, está muy contento” o “Ayer hizo una escena que le ha dejado el culo como un bebedero de patos”, ¿será algo así?

Podéis llamarme antiguo e hipócrita. Puede ser, en cierta forma lo soy, pero hay cosas que no las veo.Y tampoco es envidia, no van por ahí los tiros.

Por mucha normalidad que le quieras dar a situaciones así, son cosas que no llego a entender. Tampoco tiene que ser una profesión vinculada a la clandestinidad y a los suburbios ni nada, pero es que en serio que me choca mucho que un familiar pueda estar contento de que te dediques a algo así, sobre todo cuando empiezas tan joven. No sé, ni un extremo, ni otro.

Y más cuando siempre se ha dicho que el trabajo de actor porno está muy vinculado a tema drogas y prostitución. Y no es que lo diga yo, es que por lo que he leído sobre el tema, es así (otro día quiero hacer un post sobre cómo suelen acabar la gente del porno, porque de verdad que sorprende, y no para bien).

Recuerdo cuando antiguamente unos padres querían que sus hijos estudiaran una carrera, te casaras y crearas tu propia familia, (que viejales me ha quedado esto), pero ahora corren nuevos tiempos, y el sistema de valores está claro que ha cambiado.

A ver, aclaro una cosa. Yo consumo porno, y está claro que para eso tienen que haber actores/actrices que se dediquen a esto, pero de ahí a darle a la profesión un carácter de “normalidad” pues qué queréis que os diga. Es como quien se va de putas, que no creo que le gustase que su madre, su hermana o su hija se dedicasen a eso, ¿no? (Y si me dijesen que sí, también me sorprendería).

Y como Dios los crea y ellos se juntan, da la casualidad de que su novio también se dedica a este mundo, y casualmente, aunque colombiano de origen, Angel Cruz, se ha criado y vive en Valencia.

De hecho a mí no hace mucho me pareció ver a ambos en el metro, pero como me extrañó verlos en mi ciudad, pensé que simplemente se parecían y ya está. Qué equivocado estaba, porque seguramente sí eran ellos.

Pero no solo del cine porno vive el hombre, y actualmente, hacen también shows en vivos en discotecas, follando a diestro y siniestro donde les llamen (Colombia, Mexico, EEUU…) Son lo que se llaman bolos de toda la vida, pero en plan sexual.

Incluso, si pincháis en telechapero también veis que por un módico precio, podrás follar con ellos juntos o por separado. Sí, exacto, también se dedican a la prostitución.

Y claro, otra vez me da que pensar, y me hago mis preguntas:

¿De esto también estarán orgullosos sus familiares? ¿En serio lo ven sólo como una profesión más? ¿Y vosotros?

Quién sabe, pero está claro que poderoso caballero es Don dinero…

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