Super Drags

Super Drags

Mira que me habían dicho que me iba a gustar, que la iba a disfrutar y que me lo iba a pasar pipa, pero aún así…

Aún así no me animaba a darle una oportunidad a una nueva serie. No era la primera que me recomendaban y que dejaba a mitad. Últimamente me ha pasado bastante. Con “La Maldición de Hill House”, con “La Casa de Papel” o incluso con “Juego de Tronos” de la que no pasé de la segunda temporada…

Así que empecé poco a poco.

Primero vi que eran pocos capítulos, nada más 5 de no más de 20 minutos cada uno, con lo que si me los veía del tirón y no me gustaban poco tiempo habría perdido en mi vida.

Luego vi algo de los dibujos y me encantó ver que eran realmente (como el mismo nombre hacía sospechar) de un estilo muy similar al de las “Las Supernenas”, serie que me gustó mucho en su día, sobre todo por la animación de Craig McCracken, o a las de “El laboratorio de Dexter”  y “Star Wars: Guerras Clon”, ambas de Genndy Tartakovsky.

Y por último me animé del todo al ver que uno de los que doblaba los dibujos  era el gran Keunam, actor de doblaje conocido en YouTube por hacer versiones de Disney tales como “La Cenicienta ibérica”, o  “La Bella durmiente ibérica”  (por cierto, que la versión del hada de los nieves que circuló hace un tiempo por WhatsApp  no es suya, aunque lo parezca). Keunam, por cierto, se hizo más conocido al público en general a raíz de su participación en la primera edición de “Tu Cara no me suena todavía”, en el año 2017.

Total, que con todos esos mimbres, el otro día vi la serie del tirón y me pareció de las más divertidas que he visto en mucho tiempo.

El argumento es superismple,:  Patrick, Donizete y Ralph son unos amigos que trabajan en unos grandes almacenes y que se convierten en tres heroínas: Lemon, Scarlet y Safira , las Super Drags, responsables de proteger a la comunidad LGBT (o LGTBXYZ como dicen en la serie)

Ya me enganché nada más empezar, justo antes de los créditos iniciales, cuando en la primera acción de las Superdrags a la hora de rescatar un bus secuestrado, le soban el paquete al malo aprovechando que ha sufrido un desmayo jeje,. A partir de ahí la serie es un desfase por todos lados sin muchos miramientos (de hecho la serie no es tolerada a menores de 16 años).

Aun no había acabado el primer capítulo y cuando vi que encima era medio musical, con número y canción intercalada sin venir a cuento,  ya estaba disfrutando yo de lo lindo y arrepintiéndome de no haber empezado a ver la serie mucho tiempo antes.

Los capítulos en sí repiten el mismo patrón de malo malísimo que quiere dominar la tierra (en este caso, a todo el colectivo), y las super se encargan de desbaratar sus planes. Además, todo encaja en un plan superior de intentar que Goldiva (diva Gay donde las haya) no pueda dar su concierto en la ciudad, para desesperación de todos sus seguidores.

Aparte de todo eso, mención aparte por supuesto es el acierto en el doblaje que le han puesto aquí, ambientándolo en nuestro país y tirando de recursos conocidos para hacerla más cercana (Murcia, qué hermosa eres).

Además, aunque tira de muchísimos topicazos del mundo gay (musicales, la pluma, el culto al físico,  los cuartos oscuros, el uso de dildos, etc) , en ningún momento molesta o se hace cansina puesto que, con humor, se puede criticar absolutamente todo (aparte del buen rollo que transmite en general).

La serie, disponible en Netflix, es originalmente brasileña y debido al éxito que ha tenido (en inglés, el doblaje lo han hecho algunas drags del programa  RuPaul’s drag race), han empezado ya a rodar la segunda y tercera temporada.

Si os ha picado la curiosidad, por aquí os dejo el tráiler.

Los comentarios, aquí debajo o en mi mail: gayalguien@hotmail.com

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El asesinato de Gianni Versace

El asesinato de Gianni Versace

En este blog, aparte de mi vida, también he hablado de vez en cuando de películas, de las que por cierto suelo hacer críticas bastantes destructivas muchas veces. Hoy quería hablaros de una serie, en concreto de “El asesinato de Gianni Versace”, o lo que es lo mismo, la segunda temporada de American Crime Story.

Esta serie, estrenada este mismo año en EEUU y que Antena 3 la compró para nuestro país, se estrenó el domingo pasado con una muy buena audiencia (un 15,6 % de media en sus primeros tres capítulos emitidos del tirón).

Antena 3 llevaba ya varias semanas, yo creo que incluso meses, anunciando a todas horas la serie en cuestión. A mí me llamaba la atención sobre todo por las ganas de ver a nuestra Penélope Cruz transformada en una Donatella Versace con esa melena suya rubio platino característica. También por ver a Ricky Martin hacer de novio de Gianni Versace. Además, siendo la segunda temporada de la serie de American Crime Story, en la que la primera se dedicó íntegramente al “presunto” asesinato cometido por  OJ Simpson (que no he visto aún pero que tengo pendiente desde hace tiempo), pues aún me daban mas ganas de verla.

Sin embargo, siendo que el domingo pasado cayó de pleno en medio de la “semana” fallera (fiesta mayor en Valencia), no fue hasta hace dos días cuando por fin pude ver la serie con tranquilidad.

He de avisar, primero,  que no soy muy de engancharme a las series. Bueno, miento, no soy muy de engancharme a tanta serie como parece la moda ahora. Conozco a gente que tiene HBO, Netflix y Movistar+ y lo único que hacen es ver series, del tirón, una detrás de otra. Ni películas ni nada, sólo series. Que no se yo como no mezclan unas tramas con las otras, pero bueno.

Sin embargo, el primer capítulo de ésta, ya me enganchó. Fueron sólo los diez minutos del principio, antes incluso de salir los títulos de crédito, en las que sólo con los movimientos de cámara, la música, y las imágenes de los instantes previos al crimen, ya me dejaron sentado en el sofá.

La serie está contada en forma de flashbacks saltando continuamente entre la búsqueda del asesino, Andrew Cunnanan,  los instantes previos y posteriores al crimen, así como los sucesos anteriores que le  llevaron a cometer el asesinato.  Y es que una cosa que desconocía es que en realidad el asesinato de Gianni fue el quinto crimen de un asesino en serie, y que el FBI ya le venía persiguiendo desde hacía tiempo.

Así, por ejemplo, el tercer capítulo de la temporada (último emitido el domingo pasado) se dedicó íntegramente a la reconstrucción de uno de los anteriores crímenes de Andrew. Ese capítulo, por si solo, ya daría para una película independiente de terror, porque la verdad es que impresionaba el grado de sadismo al que pudo llegar el asesino.

Aparte de la trama en sí, lo que también me gustó de la serie fue la ambientación de la época en que se enmarcaba. Ahora que gusta tanto el efecto nostalgia, sobre todo de los años 80 (Stranger Things), recordar ahora los 90 con esta serie también tiene su punto. De hecho, uno de los platos fuertes, fue recordar cómo se trataba el tema de la homosexualidad en la sociedad de la época (no tan abierta como ahora).

Los actores principales, quitando los anteriormente mencionados Penélope Cruz y el cantante Ricky Martin (a quien se le ve desnudo, por cierto) son bastante desconocidos.  El que más me gustó fue, por motivos obvios (qúe buen culo),  el actor Darren Criss, que hace el papel del asesino, y que ya había salido en la serie Glee, del mismo productor.

Y es que la serie está producida  por el gran  Ryan Murphy (quien también se encargó de dirigir el primer capítulo, y se nota). Por si no sabéis quien es, Ryan es el responsable de, aparte de la mencionada Glee (musical cafre ambientado en un instituto típico americano),  de American Horror Story, que ya van por la séptima temporada, de la que sólo he visto la primera y me encantó (otra serie de tantas pendientes de ver), y de otra serie de la que soy fan, Scream Queens, que sólo tuvo dos temporadas, y de la que ya os hablaré otro día.

Por último, añadir que en nuestro país fue sobre todo recordado este crimen por el tema de la detención del hijo de Andrés Pajares (Andrés Burguera – ¿qué habrá sido de él?-), a quien confundieron con el asesino y cuya situación, por cierto,  queda reflejada en uno de los capítulos ya emitidos.

Si no vistéis la serie y aún queréis engancharos, que sepáis que aún estáis a tiempo: esta misma noche de domingo emiten otra tanda de capítulos, dejando los tres últimos para el próximo martes (cosas de la contraprogamación de Antena 3).

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