Escándalo en el plató

Escándalo en el plató

Ahora que se está debatiendo en mi Comunidad día sí día también cuándo comenzará a emitir de nuevo la televisión autonómica valenciana, quisiera recuperar un fragmento de uno de sus programas estrella de hace años.

Por si no lo sabéis, la antigua televisión (Canal Nou) se cerró envuelta en un gran polémica, en noviembre del año 2013.

Con el cambio de gobierno surgido tras las últimas elecciones autonómicas, se decidió como medida estrella reabrir de nuevo la televisión, con otro nombre, otro presupuesto, y otros objetivos.

La antigua televisión pasó por épocas buenas, malas, y muy malas, y durante una etapa en concreto estuvo repleto de programas de telebasura que conseguían, eso sí, bastante audiencia.

Los vídeos que voy a poner a continuación corresponden a un programa que se emitió durante dos temporadas, entre 1997 y 1999, y que se emitía con gran éxito de público los viernes noche.

En realidad el programa empezó a emitirse en 1992 con el nombre de “Carta Blanca”, y consistía en debatir temas de actualidad, con público en plató que también podía intervenir en directo.

Tras algunos mínimos cambios en el funcionamiento del programa, en 1997 pasó a llamarse “Parle vosté, calle vosté” (“Hable usted, Calle usted”) intentando evitar los temas demasiado polémicos hasta que llegó el tema de la transexualidad al programa.

Para poneros en contexto, he de decir que era también la época de “Esta noche cruzamos el Mississippi” con La Veneno, o los debates que acababan como el rosario de la aurora en “Moros y Cristianos” (ambos en Telecinco).

En este caso también fue así, pero llegando a unas cotas de vergüenza ajena como pocas veces se había visto en televisión. Por supuesto el programa fue líder de audiencia y a mí todo lo que allí sucedió esa noche se me quedó grabado en la retina.

Y es que reconozco que me lo pasé pipa y me descojoné por momentos. Tanto es así que un buen día se me ocurrió buscar en Internet por si encontraba algo de aquello y cuál fue mi sorpresa que encontré que alguien había subido el momento mas surrealista del programa, dividiéndolo en tres partes (gracias, GustavoCL).

El fragmento en cuestión se inicia en el momento que entra en escena una trans llamada Manuela Trasobares.

Manuela, catalana de nacimiento, es una cantante, pintora, escultora (fue artista fallera) y política (llegó a concejala en un pueblecito de Castellón) que en este programa en concreto dio la campanada.

Los vídeos en cuestión se explican por sí solos, pero aún así os pongo en antecedentes:

En el primero, Manuela comienza a hacer una reivindicación de su colectivo hasta que se vuelve completamente loca y….
(Tranquilos que aunque empieza hablando en catalán, a partir del minuto 1:57 pasa al castellano).

En el segundo, después de “la noche de los cristales rotos”, el público se viene arriba y el presentador ya no sabe ni por donde va con lo que opta por expulsar de la clase a los que se portan mal…

Y en el tercer vídeo, como fin de fiesta actúa Manuela, nuestra Manuela ya, con su pie de micro y convertida en una auténtica diva del género.

Para acabar, os dejo aquí el monólogo inicial al completo, que es para retener en la memoria por los siglos de los siglos.

“Yo soy artista, soy cantante de ópera, soy mezzosoprano dramática, pero aparte de esto soy una persona que adora la estética. Me encanta Rubens, me encanta el barroquismo. Qué bonito esas figuras! Qué bonito esos dorados! Por qué no la mujer vestirse con toda su lujuria! Por qué no hablar del sexo? Por qué no hablar de la fuerza de la carne?  Por qué?! Por qué nos hemos de reprimir? Por qué? Durante tantos años la represión y la máscara. De qué me tengo que disfrazar ahora?  De una qué?”

Los comentarios, aquí debajo o en mi mail: gayalguien@hotmail.com

Transamérica

Transamérica

Los que seguís mi blog os habréis dado cuenta de que me suelen pasar cosas bastante surrealistas. O por lo menos, bastante curiosas. Este fin de semana mismo, me ha pasado una cosa digna de mencionar en este post.

Os cuento. Desde hace bastantes años suelo saludar por la calle a una chica a la que conozco prácticamente desde pequeño. Nunca había hablado con ella ni nada. Solo un saludo cada vez que nos vemos y nada más.

Sin embargo, el sábado me la encontré al lado mio en un semáforo, y a pesar del hola de rigor, pensé en hablar con ella aunque sólo fuese un poco, por educación más que nada, mientras esperábamos a que el semáforo cambiase de color.

Resulta que yo a esta chica la conozco a través de su madre y su hermano pequeño. Cuando yo era nano, iba al colegio con mi abuelo, y en el camino a casa pues te solías encontrar a otros críos como yo, acompañados de sus padres o abuelos, que también iban a mi mismo colegio o a otros del barrio.

Un día, una mujer nos paró para decirnos que siempre se sorprendía al vernos por lo mucho que me parecía yo a su hijo, al que llevaba de la mano. Si que es verdad que nos teníamos un aire, pero tampoco es que me viese yo idéntico al otro crío, sinceramente. Y bueno, lo que son las cosas, a partir de ese momento nos saludábamos cuando nos veíamos. Con el tiempo, también saludaba al padre del crío y tiempo después, a su hermana, que se parecían bastante.

Esa hermana es la chica con la que estaba parado en el semáforo.

Asi que durante los minutos en que el semáforo esperaba a pasar a verde, le pregunté por su madre.

“Falleció hace cuatro años”

Ah, vaya, por eso hacía tanto tiempo que no la veía. Entonces le pregunté por su padre:

“Falleció también, hace dos años”

¡Joer, están todos muertos!, pensé yo. Ya me daba miedo preguntar por su hermano, pero aún así, le pregunté también por él, y su respuesta fue:

“Yo no tengo más hermanos”

Yo ahí pensé: “Pablo, vaya metedura de pata más grande. ¡¡Que estás hablando con esta chica y no sabes quién coño es!! Que se ve que a ésta la saludas por otra cosa y no recuerdas porqué…¡¡ Corre, di algo!!

Así que como ya no sabía de qué la conocía y me sabía muy mal decirle entonces que no tenía ni idea de quién era, le insistí con el tema, preguntándole si yo a ella no la conocía por su hermano, su madre y todo lo que os he contado al principio.

Y ya y me suelta:

“A ver, es que ese chico del que hablas, soy yo”

Yo ahí ya si que no supe qué decir. Me pilló tan a contramano que me quedé mudo. Y a ella también se le notaba incómoda por la conversación que estábamos teniendo.

Solo dije que no tenía ni idea, y ya está. Por suerte, pasó el semáforo a verde y nos despedimos con una sonrisa, sin decir mucho más.

Yo el único contacto que he tenido con trans fue en la época del videoclub porno en el que curraba, que al pillar cerca de donde se ponían a ejercer las prostitutas, pues venían allí a cambiar monedas muchas veces, y la verdad es que se les notaba un montón que eran tíos. Y encima como eran putones verbeneros, pues las pintas que llevaban, las hacían superartificiales, claro.

O a través de la tele, en debates y cosas así, pero en estos casos siempre suelen llevar a gente que den espectáculo y cuanto más cantosas mucho mejor, evidentemente.

Pero es que en el caso de esta chica es que nunca, y cuando digo nunca es NUNCA, hubiese imaginado nada, porque era totalmente una chica. Su voz y todo. Y muy guapa además.

Claro luego empecé a atar cabos, como si estuviese en la película de El Sexto Sentido, y al echar la vista atrás en el tiempo me di cuenta de que realmente nunca jamás la vi junto a su “hermano”. Además, hubo bastante tiempo en el que les perdí la pista a toda la familia (sobre todo al independizarme), por lo que cuadraba el hecho de que yo, al empezar a verla junto a sus padres, pensase enseguida que era la hermana mayor del chaval.

Pues ya está, esa ha sido la anécdota que os quería contar, jeje  ¿curiosa, no?

(Por cierto, la foto de cabecera son Arin Andrews y Katie Hill de Tulsa (Oklahoma, EEUU), y ambos se cambiaron de sexo. Actualmente son pareja. Qué cosas.)

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