El bueno, el feo y el malo

El bueno, el feo y el malo

De las primeras veces que haces algo en la vida,  nunca te olvidas. Así, queda guardada en tu memoria la primera vez que vas a una discoteca, la primera vez que fumas, la primera paja, el primer polvo…y el primer trío.

Fue un sábado noche, que había salido con mis amigos (heteros) para celebrar el cumpleaños de uno de ellos y volví a casa bastante más alcoholizado de lo habitual. Además, dos colegas habían acabado la noche enseñando el culo por la calle (es lo que tiene beber mucho) y eso había hecho que volviera calentito a casa, con lo que sabía que no iba a coger el sueño si no me la cascaba antes de acostarme.

Sin embargo aquella noche no me apetecía terminarla de esa forma, así que entré en Internet por si aún podía follar con alguien. Serían ya como las cuatro de la mañana cuando contacté con un tío que me dijo que vivía con su pareja, y que les apetecía pegar un polvete con un tercero. En lugar de mandarnos fotos para vernos, decidimos poner la cam.

El chaval con el que hablaba era moreno, guapete, y por lo que se veía, de cuerpo bastante fibrado. Sin embargo, su pareja, que estaba sentado al lado de él sin hablar mucho , no me gustó nada. Era un hombre bastante mas mayor, con algo de barriga, y sin atractivo ninguno. Aún así, con el calentón que llevaba, la experiencia nueva y que de los dos de la pareja, al menos uno sí me gustaba bastante, accedí a quedar con ellos. Como vivían en una localidad cercana a mi ciudad, y a mí no me apetecía coger el coche (tampoco yo estaba en condiciones), me dijeron que vendrían ellos a recogerme y que tardarían una media hora.

(Cuando me bajé a la calle a esperarles, recuerdo que me vino a la mente que me iba a ir con dos desconocidos en un coche ajeno, y que si en ese momento me querían secuestrar y sacarme los riñones, nadie se iba a enterar de nada. Por suerte, la gente no suele ser así.)

Al poco rato, un coche azul marino grande, paró junto a mí, me abrieron la puerta y me senté detrás. Conducía el que me gustaba y de copiloto iba su pareja, el señor mayor. Nada más verlo pensé que no me había equivocado en mi apreciación inicial, y hasta le saqué un parecido, en concreto con Jose Luis Moreno, que bueno, como productor/showman o lo que sea ahora no sé como le irá, pero vamos, excitarme, a mi no me ha excitado nunca.

LLegamos a su casa, un chalet alejado de la carretera, y nada más entrar el tío que me gustaba me invitó a una copa, mientras Jose Luis (le voy a llamar así, porque no recuerdo sus nombres reales) no quiso tomar nada. Me senté en el sofá entre los dos y al poco rato ya empezaron a meterme mano. El guapo comenzó a besarme mientras el mayor fue directamente a mi bragueta.

A mí la situación me parecía muy morbosa desde que había entrado por la puerta, así que el empalme que llevaba ya era monumental. Jose Luis nada mas verme la polla, comenzó a mamarla, mientras yo seguía morreándome con su novio que era quien de verdad me gustaba.

Poco a poco empezamos a quitarnos la ropa los tres y cuando ya estuvimos en bolas, me llevaron a su habitación.

El guapo se tumbó sobre la cama y yo fui directamente a chuparle el rabo que en ese momento ya estaba apuntando al techo. Jose Luis, mientras se puso detrás de mí para poder comerme el culo.

Recuerdo que yo alternaba la polla del guapo con sus huevos, y después le besaba, y nos decíamos frases que nos iban excitando aún más. Se notaba que estábamos disfrutando los dos.

En ese momento, Jose Luis dejó mi culete y se tumbó al lado de su novio, enfocándome con su polla a la cara para que también yo se la chupase.

A mí mientras el hombre estaba o detrás de mí, o chupándome el rabo, la verdad es que estaba disfrutando del trío (porque no le veía), pero como a mí él hombre no me ponía absolutamente nada, la idea de chupársela, pues tampoco…. Así que seguí chupándosela a su novio, mientras pajeaba a Joseluis, sin mirarle.

El hombre aunque se dejaba hacer, quería algo más, claro. Intentó besar a su novio pero el novio no dejaba de morrerase conmigo a cada rato, con lo que también pasaba un poco de él (yo ahí pensé ya que si su pareja no le prestaba demasiada atención, tampoco iba a hacerlo yo…).

Al poco, el guapo se puso detrás de mí a la altura de mi culete y empezó a restregarme el rabo. Teniendo delante a Jose Luis que repito, no me gustaba nada, lo único que se me ocurrió fue comenzar a besarle en el cuello y así evitaba tener contacto visual con él.

El guapo, ya muy excitado, me dijo que iba a ir por un condón porque me quería follar, que no iba a desperdiciar un culete así de dispuesto. Le dije que sí, que yo también quería, que él me gustaba mucho…Fue en ese momento cuando Jose Luis, con evidente cara de cabreo, se levantó de golpe de la cama y se fue sin decir nada.

Yo me quedé un poco mosqueado por la situación. Le pregunté si esa reacción era normal y me dijo que sí,  que  su pareja siempre tenia que montar un número, y  que no le diese ninguna importancia.

Y que me iba a follar igualmente.

Hasta que de pronto se oyó un portazo tremendo. Ahí ya el guapo me dijo que iba a ver qué le pasaba al novio…

La discusión que oí desde el cuarto, a gritos, fue tremenda: El joven le echaba en cara que montase como siempre un circo, que era muy dramático y que estaba aburrido ya de todas sus movidas. El otro, también chillando, le decía que todos le gustaban más que él, que siempre le dejaba de lado y cosas así

Yo me asomé al pasillo y para rebajar el tono dije que me iba a vestir y me iba, que no era plan seguir ahí en esa situación.

Me volví a la habitación a cambiarme y al instante llegó el guapete pidiéndome disculpas por todo, y que no era plan que yo me fuese así. Se agachó y comenzó a hacerme una mamada mientras me tocaba el culo .

Yo la verdad es que en ese momento flipé, pero como el tio me molaba, la polla la verdad es que al segundo volvió a ponerse firme. Encima tenía el agobio de que si Jose Luis salía de la habitación en donde se había encerrado y volvía y pillaba a su novio tragando tranquilamente, la situación podía volverse aún mas dramática.

Al poco noté como el orgasmo me venía y solté el semen sobre su pecho justo cuando oía como el novio abría su habitación y salía al pasillo.

El chico se limpió rápido y salió a atender al novio como si nada.

Me vestí y el guapete me dijo que me acercaba a casa. El otro,nada más oír eso dijo que él también me acompañaba, supongo que por miedo a que me liase con el otro en el coche  o algo.

La vuelta se hizo totalmente en silencio y ya al llegar a casa y despedirme el chaval me dijo que sentía la noche que me habían dado, me dio un beso, y me guiñó un ojo. (Su pareja, ni me miró)

Gracias a esta primera experiencia, surrealista como pocas, me gustaría aconsejar lo siguiente:

  •  A las parejas: Si váis a hacer un trío, por favor, tened claras las cosas, porque por lo que he podido comprobar, siempre es uno el que arrastra al otro a hacer algo así, y eso, creedme, en la cama, se nota.
  • A los novatos: Intentad que si vais a estar con una pareja, os gusten las dos personas con las que vais a acostaros, porque de verdad que se pasa mucho mejor.

Posteriormente he hecho otros tríos y aunque las situaciones mejoraron progresivamente, creo que es de las pocas fantasías que he realizado  en la vida real que no han sido ni de coña tan morbosas como me imaginaba.

Sí que es cierto que mis tríos nunca han sido como los que se ven en las películas de todos follando con todos, dobles penetraciones o cosas así, tal vez por eso me sigue excitando más verlo en la ficción que recordar las experiencias que yo mismo he tenido.

¿Y vosotr@s que experiencias teneis con tríos?

Los comentarios, aquí debajo o en mi mail: gayalguien@hotmail.com