La casa de cera

La casa de cera

Nunca he entendido el éxito de los YouTubers.

En mi época de agilipollado (ahora llamados también PostMilennials) si tenías un amigo que estaba jugando en las máquinas recreativas, estabas deseando que acabase la partida para jugar tú enseguida. Ahora la gente disfruta viendo en YouTube a gente que juega sus partidas y las va comentando. Y encima con miles de seguidores. Que no sé dónde está el interés, pero bueno.

Luego están también gente como un tal Wismichu que ha hecho una especie de película llamada “Bocadillo” que se ha llevado los peores abucheos del Festival de Sitges, con disculpas incluidas del director del certamen, por esa especie de experimento sociológico que ha creado (aquí tenéis mas información).

O también está otro llamado El Rubius, que ha conseguido tener incluso una serie de animación tipo anime producida por Movistar + (basado en el comic de mismo nombre) y que se puede ver ya mismo en su plataforma. Y cuyas críticas no están siendo demasiado buenas, por cierto.

Luego están las influencers, tipo Dulceida, las itgirls del momento,  que se dedican a dar consejos sobre  moda y  cualquier cosa inimaginable, y que tienen sus propios canales donde hablan de todo ese mundo.

El colmo ya es en Corea del Sur, donde hay gente que se pone a comer (“muk-bang” se llama), y la gente ve cómo comen rodeados de platos (aunque por lo que he leído esta moda se debe a que empieza a haber mucha gente sola y eso mitiga un poco su soledad).

Pues bien, toda esta gente,  tiene miles de seguidores que no sé muy bien porqué les siguen cuando, para mí, lo que hacen tienen cero interés.

Por haber, ahora en Internet es que hay de todo, y para todos. Por no decir de tutoriales, donde gente anónima desempaqueta cosas que ha comprado (Unboxing) para quitarte ya de paso la emoción que daba abrir en tu casa cualquier regalo que cayese en tus manos.

Curioso por cierto este mundo del Tutorial que te explica cómo hacer cualquier cosa. Sin ir más lejos. un amigo mío que compró hace poco un regalo para su hijo en un bazar (sin instrucciones) consiguió únicamente por las iniciales que descifró de la etiqueta (en chino) un tutorial que explicaba cómo montarlo.

Toda esta (larga) introducción viene a cuento porque el otro día en YouTube llegué a un tutorial creado por un señor con un canal propio que mira tú por donde, consiguió interesarme.

El Sr. en cuestión, inglés él, es un tal Jack Dunn que se dedica al noble arte de la depilación masculina.

Llegué a su canal (no me preguntéis cómo) y vi que tenía videos de tíos muy apañados  en el que, de paso que les depilaba, iba comentando el tipo de ceras que se tienen que usar para según qué zonas del cuerpo.

Yo no sabía por ejemplo que había ceras de tantos colores y consistencias, en ese mundo que hasta ese momento era un gran desconocido para mí.

Lo bueno fue que empecé a ver que había videos de tíos buenos en su camilla, donde el amigo Jack les depila mientras explica las técnicas que usa para hacerlo…

Los primeros son bastante light y les comienza depilando el entrecejo, los hombros o el pecho.

Lo  interesante viene en los videos donde el hombre se pone a explicar cómo depilar el pubis y la zona anal. Porque en esos vídeos se ve absolutamente todo y sin ningún tipo de censura.

Videos en los que en un primer plano de los genitales, el bueno de Jack comienza a moverle la polla a su cliente de un lado para otro, agarrándole bien los huevos, y con una serie de magreos que no sé como el hombre no se empalma con tanto movimiento.

De hecho en el segundo vídeo de este tipo que tiene, el chaval (más joven) un poco más animado sí que está, y no digo que tiesa, pero algo morcillona con tanto movimiento para arriba y para abajo sí que se le pone.

De depilación genital te explica tanto las “ingles brasileñas” (que en un tío lo veo raro) como la depilación del pubis de forma completa. Incluso les llega a depilar la polla a lo largo del tronco estirando tanto el rabo que parece que se lo vaya a arrancar.

Ya para rematar, para explicar como depilar la zona del culo, los tíos (he visto 3 videos así) se le ponen a cuatro patas y con un buen primer plano el hombre les pone la cera calentita por toda la raja, dejándoles el culito tan suave como el de un bebé. En estos vídeos, además, les abre tanto el culo a dos manos y se pone tan cerca que yo no sé cómo no acaba la historia con un buen beso negro pero esto ya es cosa mía….

Total que estos videos, este tipo de tutoriales sí que los acabé disfrutando porque una cosa tan visual… tan explicativa… sí que me ha hecho entender este mundo de Internet del que tan poco conocía.

Por cierto que os dejó la página web por si os ha picado la curiosidad (jeje) tanto como a mí.

http://www.jackdunn.co.uk/

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El gurú del sexo

El gurú del sexo

Los días en que no tengo demasiado que hacer, me gusta entretenerme en YouTube. Empiezo viendo un vídeo de lo que sea, y con la reproducción automática del sistema, que te recomienda vídeos similares al que estás viendo, puedo echar perfectamente un par de horas. Soy una persona fácil para engancharme a lo que sea, también lo digo.

Pues bien, no sé cómo lo hago pero es entrar en Internet y siempre acabo viendo  algo de porno o similar (la cabra, que tira al monte). Y con el tema de vídeos no iba a ser distinto.

Vosotros diréis, ¿porno en YouTube? pues evidentemente, no, claro (no lo permiten las normas de la aplicación), pero sí algo digamos erótico-festivo que puedes ver si te das de alta en la propia página (para asegurarse que eres mayor de edad).

Empecé viendo música francesa a raíz de la canción Merci” del próximo festival de Eurovisión (que me encanta, aunque no creo que gane). La canción va sobre el drama de los refugiados y si véis el vídeo por eso van con la manta térmica y el chaleco salvavidas por las ciudades de Europa. Pero bueno, a lo que iba, que empecé viendo eso, y acabé viendo un video de una tía también francesa ambientado en unos vestuarios masculinos.

La canción se llama “Les garçons dans les vestiaires” (que no creo que haga falta traducción), tiene más años que el tato, y la canta una tal Clarika.

Os dejo aquí abajo el making of, ya que el original no me deja colgarlo.

El vídeo tiene un aire retro que tira un poco para atrás, pero la verdad es que la canción la oí dos veces, es pegadiza, y las imágenes que se ven en el videoclip tienen su puntito. Tampoco es que se vea nada así demasiado explícito (no sé porqué lo censura YouTube) pero la verdad es que los culetes están bastante bien. Y bajo la ducha, más.  Uno, que tiene fijación por los vestuarios masculinos.

Pero lo curioso es que después, vídeo arriba vídeo abajo, di con un tío que se llama Luigi Doménico y tiene un montón de vídeos explicando de todo sobre el sexo: como ligar, como follar, como hacer que llegue una mujer al orgasmo, etc. No obstante se presenta como “coach de seducción y sexualidad”.

El hombre es heterosexual (una lástima) y te va desgranando cosas pero sin cortarse ni un pelo ni medio. Hablando de temas sexuales con todo lujo de detalles. Además de guapete, el chico tiene un acento algo peculiar que también le ayuda bastante.

Así estuve viendo vídeos suyos hasta que me di cuenta de que en algunos aparecía ligerito de ropa. La cosa empezó a animarse hasta que empecé a darme cuenta de que en otros ya salía completamente desnudo de cintura para abajo…

Para colmo descubrí que también tiene página web (www.maestriasexual.com) y se me ocurrió pegarle un vistazo.

En la página hay un poco de todo. Que sí tienda erótica, que si venta de productos, que si un foro, y cómo no, los videos antedichos.

De todos, los que más abundan son los de alargamientos de pene (se ve que es un experto sobre el tema, que ha experimentado él mismo), y ahí es donde el hombre no deja lugar a la imaginación…

Yo de estos temas, el único contacto es el famoso vídeo de “a mí me gustan grandes” y el no menos famoso de la serie Aida donde hacían una sátira sobre el anterior.

Sin embargo, el gurú sexual de Luigi se toma el tema mucho más en serio, y no te explica las bondades con sólo unas clases teóricas, sino que también te explica la parte práctica del asunto…

Os pongo unos ejemplos:

En este, el tío te enseña como practicar el “jelquing” que no es sino el sistema para hacer bien el alargamiento. Y te lo enseña así, como Dios lo trajo al mundo y dándole un montón de movimientos al manubrio.  Te lo explica en plan educativo, claro, sin nada de morbo ni nada, pero entre el acento que tiene y lo bueno que está, pues vaya tela…

El segundo es este otro. A raíz del anterior pensé: joder ¿no habrá alguno en el que se le vea empalmado?. Porque ya puestos, si el tío no tiene pudor alguno ¿por qué no? Y aquí tenemos el premio gordo, señores, demostrando (según él) lo bien que le ha funcionado el elonghipenne.

Encima, el bueno de Luigi, es un poco como yo, y a lo tonto, en su web, entre una cosa y otra, te va contando su vida: que si tuvo una novia con la que cortó pero que aún le ayuda grabando videos (también los ha colgado), que porqué se dedica a esto, que cómo era su vida anterior,  y cosas así.

Total que las dos horas iniciales se convirtieron en cuatro y paré porque al final había quedado a cenar con amigos que sino, ahí sigo.

No sé qué efectividad tendrá todo lo que anuncia este hombre en su página (a mí estas cosas siempre me han parecido un camelo), pero bueno, si el resultado es lo que importa, el chaval tiene un rabo la mar de apañado ¿verdad?

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Ángeles y demonios

Ángeles y demonios

La primera vez que me fijé en los mormones como objeto de deseo fue de adolescente, a través de un libro de memorias de la actriz Susana Estrada.

Si no sabéis quién era esta señora (cosa lógica por otra parte), diré que fue una musa erótica de los años 70, todo un icono sexual durante la transición española.

Esta buena mujer escribió en su época un libro bastante explícito (en los años del destape fue un auténtico escándalo) donde detallaba con todo lujo de detalles sus encuentros sexuales a lo largo de los años.

Ese libro, por casualidad, cayó en mis manos cuando aún era bastante crío y digamos que me dejó marcado. En uno de sus capítulos, y el que más recuerdo por otro lado, la actriz hablaba de una vez que entraron en su casa unos mormones para explicarle las bondades de esta religión. La mujer, por lo visto, solía ir desnuda en casa, así que sólo se puso una bata para abrir la puerta.

De los dos, uno se sentó más alejado , y el otro, que llevaba la voz cantante, se sentó a su lado. Susana, calentorra como ella sola, al ver la cara de niño bueno, contaba que comenzó un juego de enseñar sn querer, hasta que se dejó un pecho fuera y parte del sexo al aire (de hecho, el libro autobiográfico se titulaba “Húmedo Sexo”). Al final creo recordar que no llegaba a follar ni nada, pero sí que conseguía dejar al chaval con un calentón del quince, totalmente erecto, provocando que tuviese que irse antes de hora junto a su compañero. Luego creo recordar que ella comentaba que del calentón que tenía, tuvo que aplacar su calor corporal bajo el agua de la ducha, dirigiendo el chorro a su entrepierna…

Si no era así, era algo parecido (ya os digo que hablo de memoria) y me dejó tan buenos recuerdos que más de una paja cayó con ese capítulo en concreto.

Lo curioso de todo es que yo, por aquella época, ni siquiera sabía muy bien quiénes eran los mormones, y no fue hasta unos años después cuando me crucé con una pareja por la calle.

Por si no lo sabéis, los mormones, o, como se denomina en realidad , el “Movimiento de los Santos de los Últimos Días” es una comunidad formada por un grupo de iglesias cristianas escindidas a partir de la llamada Iglesia de Cristo, y fundada por el estadounidense Joseph Smith en 1830. Por las ciudades son fácilmente reconocibles, al ser generalmente dos chicos jovencitos (y rubios), vestidos con pantalón negro y camisa blanca, los que intentarán captarte para su causa.

Os podéis imaginar cuando me abordaron la primera vez, el morbo que me dieron (yo aún era virgen, por cierto) y al recordar todo lo del libro y verlos en persona, tan guapos ellos, mi imaginación hizo de las suyas.

Volvieron a pasar otros años cuando di por casualidad, ya metidos de lleno en mi época pajillera – pornográfica compulsiva, con un vídeo llamado “A holy visit” del actor porno y productor Lucio Saints. Pues bien, aquí el macizorro de Lucio va un poco más allá de lo arriba contado, y  tras recibir en albornoz a dos jóvenes mormones, acaba follandose a uno en el sofá a la vista del otro, que se se hace una paja viendo el espectáculo.

La escena además juega con el hecho que el activo es un maromo moreno y grandullón, mientras el pasivo es rubiete y delgadito, con lo que el morbazo de verlos juntos es bastante tremendo.

Con todos estos antecedentes, os podéis imaginar entonces la alegría que me dio descubrir hace poco que un estudio haya decidido ambientar sus vídeos porno alrededor de todo ese mundillo.

En concreto la compañía se llama MormonBoyz (con Z, sí) y aunque es bastante novata les auguro un gran futuro. Y es que como supongo que saben que hay mucha gente a la que le da morbo todas esas situaciones, se han dedicado a hacer infinidad de vídeos sobre todas las supuestas fases pues las que pasa un acólito hasta formar parte de su comunidad.

Así, hay vídeos desde simples mamadas a los no iniciados, hasta auténticas orgías en las que participan los líderes supremos, pasando por folladas de los más jóvenes en sus habitaciones o escenas solitarias con consoladores.

Si encima, como a mí, os gusta también un poco el rollete intergeneracional disfrutaréis mucho, pero sino, no pasa nada porque ya digo que hay para todos los gustos.

Por lo demás, que sepáis que son vídeos cortos, de no más de media hora, pero para lo que son y para lo que sirven, no creo que importe demasiado…verdad?

Espero que los disfruteis. Os dejo el enlace aquí.

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