Ángeles y demonios

Ángeles y demonios

La primera vez que me fijé en los mormones como objeto de deseo fue de adolescente, a través de un libro de memorias de la actriz Susana Estrada.

Si no sabéis quién era esta señora (cosa lógica por otra parte), diré que fue una musa erótica de los años 70, todo un icono sexual durante la transición española.

Esta buena mujer escribió en su época un libro bastante explícito (en los años del destape fue un auténtico escándalo) donde detallaba con todo lujo de detalles sus encuentros sexuales a lo largo de los años.

Ese libro, por casualidad, cayó en mis manos cuando aún era bastante crío y digamos que me dejó marcado. En uno de sus capítulos, y el que más recuerdo por otro lado, la actriz hablaba de una vez que entraron en su casa unos mormones para explicarle las bondades de esta religión. La mujer, por lo visto, solía ir desnuda en casa, así que sólo se puso una bata para abrir la puerta.

De los dos, uno se sentó más alejado , y el otro, que llevaba la voz cantante, se sentó a su lado. Susana, calentorra como ella sola, al ver la cara de niño bueno, contaba que comenzó un juego de enseñar sn querer, hasta que se dejó un pecho fuera y parte del sexo al aire (de hecho, el libro autobiográfico se titulaba “Húmedo Sexo”). Al final creo recordar que no llegaba a follar ni nada, pero sí que conseguía dejar al chaval con un calentón del quince, totalmente erecto, provocando que tuviese que irse antes de hora junto a su compañero. Luego creo recordar que ella comentaba que del calentón que tenía, tuvo que aplacar su calor corporal bajo el agua de la ducha, dirigiendo el chorro a su entrepierna…

Si no era así, era algo parecido (ya os digo que hablo de memoria) y me dejó tan buenos recuerdos que más de una paja cayó con ese capítulo en concreto.

Lo curioso de todo es que yo, por aquella época, ni siquiera sabía muy bien quiénes eran los mormones, y no fue hasta unos años después cuando me crucé con una pareja por la calle.

Por si no lo sabéis, los mormones, o, como se denomina en realidad , el “Movimiento de los Santos de los Últimos Días” es una comunidad formada por un grupo de iglesias cristianas escindidas a partir de la llamada Iglesia de Cristo, y fundada por el estadounidense Joseph Smith en 1830. Por las ciudades son fácilmente reconocibles, al ser generalmente dos chicos jovencitos (y rubios), vestidos con pantalón negro y camisa blanca, los que intentarán captarte para su causa.

Os podéis imaginar cuando me abordaron la primera vez, el morbo que me dieron (yo aún era virgen, por cierto) y al recordar todo lo del libro y verlos en persona, tan guapos ellos, mi imaginación hizo de las suyas.

Volvieron a pasar otros años cuando di por casualidad, ya metidos de lleno en mi época pajillera – pornográfica compulsiva, con un vídeo llamado “A holy visit” del actor porno y productor Lucio Saints. Pues bien, aquí el macizorro de Lucio va un poco más allá de lo arriba contado, y  tras recibir en albornoz a dos jóvenes mormones, acaba follandose a uno en el sofá a la vista del otro, que se se hace una paja viendo el espectáculo.

La escena además juega con el hecho que el activo es un maromo moreno y grandullón, mientras el pasivo es rubiete y delgadito, con lo que el morbazo de verlos juntos es bastante tremendo.

Con todos estos antecedentes, os podéis imaginar entonces la alegría que me dio descubrir hace poco que un estudio haya decidido ambientar sus vídeos porno alrededor de todo ese mundillo.

En concreto la compañía se llama MormonBoyz (con Z, sí) y aunque es bastante novata les auguro un gran futuro. Y es que como supongo que saben que hay mucha gente a la que le da morbo todas esas situaciones, se han dedicado a hacer infinidad de vídeos sobre todas las supuestas fases pues las que pasa un acólito hasta formar parte de su comunidad.

Así, hay vídeos desde simples mamadas a los no iniciados, hasta auténticas orgías en las que participan los líderes supremos, pasando por folladas de los más jóvenes en sus habitaciones o escenas solitarias con consoladores.

Si encima, como a mí, os gusta también un poco el rollete intergeneracional disfrutaréis mucho, pero sino, no pasa nada porque ya digo que hay para todos los gustos.

Por lo demás, que sepáis que son vídeos cortos, de no más de media hora, pero para lo que son y para lo que sirven, no creo que importe demasiado…verdad?

Espero que los disfruteis. Os dejo el enlace aquí.

Los comentarios, aquí debajo o en mi mail: gayalguien@hotmail.com